Mantenimiento de casas
Por Vanessa Antúnez de la Vega
Una casa nueva puede traer muchas sorpresas. De pronto, necesitará que la pinten, que la limpien, que le arreglen la fachada. Y como lo más probable es que uno no tenga tiempo (o sea un poco inútil), deberá pedir ayuda. Imagínese ese caso multiplicado por los 3'832.000 m2 que se han construido este año en Lima Metropolitana y Callao (lo que significa un crecimiento de 11,79%, según Capeco). Añada a eso, los requerimientos de las edificaciones más antiguas y el resultado será más trabajo para las empresas que realizan servicios de mantenimiento y limpieza a casas, departamentos y oficinas.
No es casual que un informe del Ministerio de Trabjo afirme que uno de los factores que afectaron positivamente al empleo en el 2006 fue la mayor demanda por servicios de asesoría técnica y de mantenimiento empresarial e industrial, entre ellos, el de inmuebles y maquinarias.
¿SOLO EMERGENCIAS?
¿Pero llamamos solo en emergencias? American Assist, transnacional que entró al mercado peruano hace cuatro años tiene más pedidos por emergencias de hogar que de sus otros 3 rubros (médico, vial y legal). Y lo interesante es que, entre las llamadas de los hogares, la mitad de auxilios es por gasfitería. Es decir, cuando se tiene el agua hasta el cuello.
Por ello, hay empresas que, a pesar de dar servicios de mantenimiento mensual, están equipadas para los imprevistos. "La palabra urgente es clave, si no hay movilidad, tienes que mandar a los técnicos aunque sea en taxi", dice Eduardo Díaz, gerente general de Hasac. Además de vender puertas levadizas, su empresa da servicio técnico y atiende emergencias. Pero lograr esto no es fácil. Para llegar a tiempo tiene cuatro sedes con 30 trabajadores que cubren el distrito de San Borja, La Molina, Surco y Los Olivos. "Los clientes siempre quieren el trabajo para ayer, pero no siempre es una emergencia, hay que saber priorizar para cumplir con todos", dice Díaz.
Viendo esta tendencia, Raúl Enríquez, gerente de Mi Casa, una empresa que comenzó en enero a dar servicios de mantenimiento integral para casas y oficinas, decidió incluir en sus volantes un celular de emergencia. Cuando un señor lo llamó a media noche para pedirle un cerrajero, se dio cuenta de que para este tipo de servicio "la empresa debe tener una base de datos infalible".
SE BUSCAN ESPECIALISTAS
Antes de ser el dueño de D' Aqua, el sociólogo David Núñez fue un cliente que simplemente buscaba, en la guía telefónica, a alguien que pudiese limpiar las tejas de su casa. No lo encontró (y a la vez, se encontró). Al ver un territorio virgen en el mercado, este sociólogo (con muchos años de experiencia en el desarrollo de proyectos de pequeñas empresas) decidió abrir su propia negocio especializado en el mantenimiento de techos. Debido a la demanda, D' Aqua comenzó a ocuparse también de los pisos y luego, de las fachadas.
"Entramos en un terreno que no era cubierto por las grandes empresas (que realizan limpieza industrial) y que nadie había atendido", dice Núñez, quien tiene cuatro métodos distintos para hacer el mantenimiento y la limpieza de los pisos. Este empresario asegura que, debido a su nivel de especialización en servicios para casas, edificios e instituciones, "el 30% de los clientes vienen por recomendación".
Del mismo modo, para dar un servicio especializado, el gerente de Behring Elevadores, Miguel Torres Bernales, dice que "se debe saber decir que no y dedicarse solo a un rubro, sin distracciones".
Pero para darse el lujo de seleccionar a sus clientes, Torres ha tenido que investigarlos primero. Debido a que la reparación de ascensores tiene una demanda de altura (es decir, son los edificios), Torres no desperdicia papel en volantes. Él 'peina' distritos de San Borja, Surco y Miraflores para detectar qué edificios ya tienen juntas de propietarios, y luego les ofrece sus servicios.
Ambos empresarios perciben que desde hace un par de años su mercado está creciendo, lo que es una ventaja, pero dicho crecimiento, también ha traído como consecuencia una alta rotación de trabajadores. Incluso una empresa tan especializada como D' Aqua, cuyo trabajo requiere del uso de máquinas especiales y costosas, dejó ir a un empleado que, meses después, abrió una empresa del mismo rubro.
MANO DE OBRA
En el trabajo de mantenimiento, conseguir empleados entrenados es vital. Esta lección la aprendió Raúl Enríquez, de Mi Casa. Luego de trabajar como gerente de servicios en una empresa estatal por más de 20 años, mucha gente le seguía pidiendo trabajo. "Mi ventaja era que yo tenía gente que quería trabajar, pero observé que tenía que seleccionar bien a mi personal", confiesa Enríquez que, de 300 trabajadores empeñosos, se ha quedado con 73 especializados.
Sin embargo, luego de que las empresas ya han invertido en seleccionar y capacitar al personal, muchas se preguntan ¿cómo evitar que se vayan a la competencia?
El abogado laboralista Jorge Toyama indica que se puede recurrir a un pacto de permanencia que, para ser legal, tiene tres requisitos: debe ser por escrito, debe haber una inversión por parte de la empresa y un beneficio para el trabajador. "Obviamente el tiempo de estadía debe ser proporcional a la inversión en capacitaciones", añade. Por ejemplo, si una empresa capacita al trabajador por un año, el tiempo de estadía pactado podría ser de un año más.
Por otro lado, si bien en Chile, Uruguay y Brasil, el Gobierno ya da ventajas tributarias y administrativas a las empresas que invierten en capacitación de los mandos bajos, estas medidas --que elevan la productividad de la empresa y desarrollan las capacidades del empleado-- aún no se han adoptado en el Perú.
De acuerdo con Toyama, un buen ambiente de trabajo es mejor que cualquier convenio de capacitación. También, tener un buen plan de sucesión y buenos practicantes.
"En vez de pensar en una estrategia de retención, debería haber una estrategia de sucesión", añade. Es decir, no hay que quedarse satisfecho con los trabajadores especializados, sino entrenar a los nuevos constantemente para no quedarse sin la fuerza de trabajo, que en el rubro del mantenimiento es la piedra angular.
LAS CLAVES
4Para diseñar un proyecto de negocio que dé servicio doméstico (llamado 'home solutions'), Paloma Benavides, Ana María Arroyo, Angélica Zevallos y Carlos Doig, estudiantes de la Universidad del Pacífico, hicieron una encuesta a 400 personas de Lima moderna que trabajen a tiempo completo y sean responsables del hogar. Buscaron a personas independientes entre 25 y 40 años porque, a diferencia de los mayores, "este rango de edad aún no tiene un especialista establecido y está abierto a nuevas ideas". Además de atender servicios de emergencia, su propuesta es inculcar el hábito de llamar por mantenimiento.