Evo Morales
Por Moisés Ávila Roldán. Enviado especial
LA PAZ. Para encontrar a Evo Morales hubo que tomar un avión desde la ciudad de Santa Cruz a Puerto Suárez, frontera con Brasil, donde el viernes participó en el lanzamiento de un proyecto minero. Luego, abordarlo mientras se servía algo de comer, tolerar su mirada de extrañeza y, finalmente, escuchar un sí no tan certero a un pedido de entrevista. "Tiene suerte", dice uno de sus efectivos de seguridad.
Pero fue necesario acompañarlo hasta La Paz en su avión, el 001-Charly, para concretar la entrevista en la residencia presidencial.
El Evo --así se dice él, en tercera persona-- tiene una conversación sencillae informal. No es raro escuchar que trate de "compañero" a su interlocutor o se le escape un "escúcheme pues, jefe" mientras trata de dejar una idea en claro.
Mañana los frentes cívicos de seis de nueve departamentos iniciarán una huelga de hambre indefinida en rechazo a su gobierno, y a lo que consideran una gestión autoritaria y dictatorial. Enfrentamientos entre opositores y seguidores han marcado la semana. El presidente hace un análisis de la situación, la emprende contra "la oligarquía", como denomina a sus opositores, y defiende su modo de gobernar.
Le han pedido que se disculpe por los enfrentamientos y muertos en Sucre, durante las protestas en contra de su gobierno.
No hay por qué pedir perdón. Quienes movilizaron una parte del pueblo con el apoyo de Santa Cruz y atacaron la Asamblea Constituyente son quienes tienen que pedir perdón. Son los prefectos (de oposición) quienes se movilizan con grupos de delincuentes preparados para atentar contra el Estado.
¿Siente que tiene el apoyo o respaldo ciudadano en su proyecto de nueva Constitución?
Más del 70% u 80% de la población lo apoya. Esta Constitución cambia todo un estado colonial, todo un modelo neoliberal y es aplaudida por el pueblo. Todos los servicios básicos serán declarados un derecho humano. Por tanto, debe ser de servicio público y no de negocio privado. Esta es una profunda transformación. Los recursos naturales nunca más serán privatizados o subastados.
¿Qué tan favorable ha sido para Bolivia el proceso de nacionalización?
Hasta el 2005, el Estado boliviano recibía de los hidrocarburos menos de 300 millones de dólares. Este año, es más de dos mil millones de dólares. Hasta el 2004, sus reservas internacionales eran menos de mil millones de dólares. Este año ya pasamos cinco mil millones de dólares. Esa plata había, pero dónde se iba. O al bolsillo o afuera. Eso es producto de las luchas de los pueblos, y, sobre todo, producto de la nacionalización.
La acción en sí puede entenderse como un desconocimiento de las reglas.
Siempre respetaremos la propiedad privada. En la nueva Constitución se está planeando una economía comunal, en la que están las asociaciones, cooperativas, empresas colectivas y comunales. Es diferente a tantas que ha habido. Son ellos los que no respetan la propiedad privada. En Cobija quemaron la vivienda de un senador que votó a favor de la nueva Constitución, y atacaron a mis familiares.
Pero las protestas sobre el modo en que se están haciendo los cambios vienen de los dos tercios del país. ¿Quién asume la responsabilidad de los males?
Lo que había antes en Bolivia eran los ricos en el poder y los pobres luchando contra esas políticas de desigualdad. Y, ahora que desde el Gobierno buscamos reivindicar los derechos del pueblo, la oligarquía se organiza para no permitir la igualdad social, esta forma de democratización de la economía en la ciudad y de acortar las diferencias.
Santa Cruz reclama autonomía administrativa, y que no sea el Gobierno el que acapare todos los recursos.
El prefecto piensa seguramente que Santa Cruz es su hacienda y que la población es su ganado. Es cierto, es un gran terrateniente, un gran ganadero. Confunde. Esa es la mentalidad que tiene. Si se dan cuenta, acá, los pueblos, los pobres, viven en una lucha por la igualdad y la justicia, y hay grupos que se resisten, ese es el problema de Bolivia. Pobres buscando igualdad y ricos acumulando el capital.
¿Cuál va a ser la actitud del Gobierno respecto de los cruceños? Ellos piden la mediación de la Iglesia, porque no le dan credibilidad a usted.
El diálogo está planteado. Que vengan. Para cambiar medidas hemos planteado diálogo. Cinco prefectos neoliberales no quieren diálogo, y hacen problemas. No se requieren mediadores. La mediación funciona cuando ambos sectores no quieren el diálogo. Como no tienen argumentos, entonces promueven la violencia.
Lo acusan de haber llevado campesinos cocaleros a la puerta del Congreso para impedir el ingreso de los legisladores de oposición. ¿Qué tan cierto es eso?
No es el movimiento campesino ni el cocalero. Son las confederaciones campesinas del país, el llamado pacto de unidad
¿Pero fue espontánea esa movilización?
Escúcheme, compañero, usted parece Alan García, que no deja hablar
Presidente, creo que quien no deja hablar es Hugo Chávez
No, Hugo Chávez habla mucho pero deja hablar. Si usted lo cuestiona, es proimperialista. Felizmente usted se ha identificado, que se diga.
Era solo una opinión de estilo, nada más
Ya sé con quién estoy hablando, eso es lo más importante.
¿Bueno, pero quién movilizó a esas personas?
Eso fue convocado por las confederaciones, similares a la Confederación Campesina del Perú. Son cinco organizaciones. Ellos deciden sus movilizaciones. Los cocaleros son movimientos organizados que también fueron llamados, así como los mineros.
¿Por qué el oficialismo se llevó hacia un recinto militar la sesión de la Asamblea Constituyente?
Por tanto asedio a la sede de la Constituyente, no dejaban sesionar, y decidieron ir a La Glorieta, que es un liceo militar, no es un cuartel. En otras palabras, es un colegio privado. ¿Pero quién provoca estos asedios? Si no dejan que la asamblea se desarrolle en Sucre, tenemos que buscar cierta seguridad para aprobar. La derecha debe ir y participar.
¿Por qué aprobar normas en la Constituyente como en el Congreso sin la presencia de los opositores?
Demuéstrenme quién no los dejó entrar. No se presentaron. Si no lo dejan entrar, cualquier político hace su show. Ya está hecha la invitación a los opositores. Si no vienen, es cosa de ellos. Allí uno ve quién quiere diálogo, quién quiere gobierno y quién quiere oposición.
Más allá de los reclamos opositores, varios medios de comunicación se han quejado por falta de libertad de prensa.
Aquí hay libertad de prensa. Incluso mis ministros y viceministros son vetados en los medios. No aparecen para nada ni les dan cobertura. O, si no, invitan al ministro de Minería para hablar de hidrocarburos, o a la de Microempresa y Pequeña Empresa para que hable de relaciones internacionales. Pero al del área especializada, no lo invitan. Es un plan para hacerlos quedar mal. Hay libertad de prensa de parte del Estado, pero es incumplida por el sector privado.
¿Por qué incluyó la reelección indefinida en el nuevo proyecto de Constitución?
Mire, yo ya trabajé por mi país y, si por mí fuera, al final me iría al Chapare, a mi casa.
¿Acaso no postulará a una reelección?
Todo depende del pueblo.
Justamente esas son señales que hacen que se le compare a usted con Hugo Chávez. Sus opositores dicen que él le financió la campaña y que recibe excesivo apoyo económico de Venezuela.
Yo descarto eso. Todo lo demás es cooperación internacional. Recibo donaciones de distintos gobiernos. Recién me llamó el embajador de China para decirme que me va a regalar dos motos para la seguridad presidencial, porque las que tengo son antiguas. Hay cooperación y llega al pueblo directamente mediante sus alcaldes. No puedo entender que eso sea repudiado. Eso es incondicional.
¿Es cierto que tiene a disposición dos helicópteros venezolanos piloteados por militares de ese país?
Hay dos helicópteros que nos prestan para temas de defensa civil. Pero los pilotean venezolanos y bolivianos. Argentina y Brasil también nos han prestado y con sus propios pilotos. Esos son helicópteros que no teníamos. Somos pobres.
De otro lado, ¿ve una pronta solución a sus reclamos de soberanía marítima?
Gracias a la diplomacia de los pueblos hemos sentado buenas bases. Ahora hay confianza entre Chile y Bolivia. Allí saludo a Alan García, que ha dicho que Perú no va a ser obstáculo ni va a perjudicar las negociaciones. Esperamos que sea así.