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FALLO CONTRA LA SEGURIDAD VIAL

TC abre puerta a la importación de repuestos usados

Por Iván Herrera Orsi

Mientras el Gobierno fija una antigüedad máxima para los buses interprovinciales por el riesgo que entrañan las máquinas obsoletas, el Tribunal Constitucional (TC) emite una sentencia que permite la importación indiscriminada de motores, piezas y partes de vehículos usados.

La resolución, firmada el 14 de abril, apareció recién a fines de noviembre. Y aún no ha sido publicada en "El Peruano". El TC le ha dado la razón a un grupo de empresas que interpuso una acción de amparo contra el Decreto Supremo 017-2005-MTC, el cual restringía la importación de esos productos.

La norma señalaba que solo se aceptarían repuestos y motores usados que hubieran sido habilitados siguiendo procedimientos originales, que contaran con garantía de fábrica y que estuvieran destinados a las industrias extractivas. Este era un nuevo intento del Gobierno de limitar la importación de piezas y partes de segunda, luego de que el TC declarara inconstitucional, en el 2005, un decreto de urgencia que la prohibía de plano.

En este caso, el tribunal ha opinado que las condiciones son "excesivas" e "irrazonables" y que afectan los derechos de los demandantes a la libre contratación y a la iniciativa privada, por lo que ha decidido que la disposición no se aplicará a ellos.

Fueron tres las empresas que recurrieron al TC, después de que el Poder Judicial rechazara sus argumentos: C & S Nippon Autoparts, Inversiones Wa & Da y Mac Max Importadores. Esta última opera en pasaje Chasís, en pleno San Jacinto, aquel sector del distrito de San Luis donde se comercializan restos de vehículos desmantelados y, en muchos casos, robados. Pero junto con ellas se beneficiarán otras 31 importadoras que solicitaron plegarse al proceso.

La importación de piezas y partes usadas no ha estado cerrada del todo. Como se comprueba al revisar el portal electrónico de Aduanas, ha habido 95 operaciones de esta clase en los últimos dos años al amparo de medidas cautelares aceptadas por el Poder Judicial. Pero finalmente se trataba de excepciones. Esta vez hay un fallo del TC, el máximo intérprete de la Constitución, que exhorta al Poder Ejecutivo a ceñirse a la jurisprudencia que ha establecido en este tema.

Yuri Cárdenas, representante de C & S Nippon Autoparts, informa que su empresa, al igual que las que la acompañaron en la demanda, ha decidido no pronunciarse al respecto. Primero esperan que salga el oficio del juzgado que los autorice a reanudar el negocio. "El fallo está en la web, pero todavía Aduanas no nos deja importar", alcanzó a decir Cárdenas.

El que tampoco ha querido explayarse es el MTC. La Gerencia de Imagen de esa institución se limitó a indicar que se prepara una nueva disposición legal sobre el asunto.

ADVERTENCIAS
Las que han puesto el grito en el cielo son la Asociación Automotriz del Perú (AAP) y la Asociación de Representantes Automotrices del Perú (Areper), a través de sus voceros, Armando Negri e Iván Besich, respectivamente. Ambos coinciden en que la importación de repuestos usados implica un riesgo para la seguridad vial, debido a que, con el uso, las piezas se desgastan y eventualmente podrían llegar a romperse o fallar y ocasionar accidentes.

También sostienen que la resolución del TC abre la puerta a quienes pretendan saltarse los topes de antigüedad para la importación de vehículos usados: podrían traer un auto, de la antigüedad que fuera, con solo embalarlo en partes.

Besich, director ejecutivo de Areper, admite que una de las razones por las que se oponen a la decisión del TC es la competencia desleal que representa para su sector la importación de piezas de segunda, en la que no se respeta una serie de requisitos que se exige a los artículos nuevos, por ejemplo los referidos a rotulado.

Agrega que permitir el ingreso de motores, piezas y partes de vehículos usados podría fortalecer el mercado negro, ya que, por las dificultades propias del control, ayudaría a los traficantes a disfrazar el origen de productos robados.

Paul Concha, quien durante seis años fue asesor legal del MTC y participó en la redacción del decreto supremo, opina que la sentencia del Tribunal Constitucional demuestra un serio desconocimiento del tema sobre el que se ha pronunciado. El TC afirma que el Estado podría adoptar medidas menos "gravosas" para mejorar el transporte terrestre, proteger la salud y la seguridad de los ciudadanos y evitar distorsiones que afecten el mercado formal.

Sin embargo, según el abogado, impedir la importación de piezas y partes automotrices usadas es, en la práctica, el modo más seguro de alcanzar dichos fines, debido a los obstáculos con los que se estrella la fiscalización. Muchos de los componentes automotores no traen número de serie y, por lo mismo, no hay forma de constatar su antigüedad ni su procedencia. Tampoco se puede comprobar en los contenedores el estado en que llegan las piezas.

Concha reconoce que los requisitos fijados en el Decreto Supremo 017-2005-MTC apuntaban a dejar fuera la mayor cantidad posible de piezas de segunda. Pero aclara que no es verdad que fueran imposibles de cumplir. Por ejemplo, en el extranjero, las plantas que ofrecen el servicio de remanufacturación pueden emitir garantías de fábrica como las que se piden en la norma por razones de seguridad.

ANTECEDENTES
El origen
En 1991 y 1992 el gobierno de Alberto Fujimori liberalizó el transporte público y la importación de vehículos usados para facilitar puestos de trabajo luego de las medidas de ajuste económico.

Prohibición
El 31 de diciembre del 2001, a través del Decreto de Urgencia 140-2001, el Ejecutivo suspendió la importación de vehículos automotores usados de más de tres toneladas, así como la importación de motores, partes, piezas y repuestos usados destinados al parque automotor.

Reacción
Un grupo de empresas importadoras interpuso una demanda ante el TC en el 2003. La sentencia, que declaró inconstitucional el decreto de urgencia, fue emitida dos años después.

Segundo intento
El Gobierno insistió con las restricciones mediante el DS 017-2005-MTC, publicado en julio del 2005.

DEL CONSULTOR
Un paso atrás*
Acaba de terminar una batalla legal en la cual los argumentos legalistas han derrotado al sentido común, autorizando la importación de repuestos usados. Un repuesto está usado porque, a menos que provenga de un auto siniestrado, hubo una razón para cambiarlo. Cuando no es el desgaste visible, es la fatiga de material por haber pasado el límite de horas de uso.

Por definición, está disponible por haber sido reemplazado, y nadie reemplaza una pieza a menos que sea necesario, porque ha fallado o porque está en peligro de hacerlo.

Por un lado tratamos de parar la matanza en las carreteras con revisiones técnicas, prohibiendo los buses-camión, e implementando la seguridad vial. Pero por otra parte autorizamos la entrada de componentes usados para los autos, camiones y buses, añadiendo un elemento de alto riesgo a nuestro ya peligroso parque.

No se necesita tener conocimientos de ingeniería para notar que es un error permitir el ingreso de componentes mecánicos que sus usuarios han desechado. Es una pena que con argumentos legales se pueda lograr que el país dé un paso atrás en materia de seguridad.
* Tomás Unger. Investigador

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