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TRÁFICO EN EL AEROPUERTO JORGE CHÁVEZ

Caen madre y sus dos menores hijos con droga en el estómago

Llevaban 370 cápsulas en sus estómagos. Su destino era Argentina

Por Roxabel Ramón / Alberto Villar / Diego Grimaldo

Los agentes que la interrogaban no podían creerlo. La mujer que tenían frente a ellos, a quien habían detenido hace unos minutos en el aeropuerto Jorge Chávez como sospechosa de tráfico de drogas, les hizo una confesión espeluznante: no solo ella, sino también sus dos menores hijos habían ingerido cápsulas con clorhidrato de cocaína y planeaban viajar, con su mortal carga en el estómago, rumbo a Argentina.

La droga que Evelyn Changra Lazo (43) tenía oculta en su cuerpo había sido ingerida siguiendo una modalidad ya común entre los 'burriers'. Estaba envuelta en las piezas que corresponden a los dedos de guantes quirúrgicos. Cada cápsula tenía cinco centímetros de largo y dos de diámetro.

De acuerdo con su manifestación, Evelyn Changra llevaba en su estómago 125 cápsulas; su hija de 17 años, 105, y su hijo menor, de 15 años, 140. Al cierre de esta edición, los médicos del hospital Carrión del Callao no habían terminado de extraer los paquetes de droga de su organismo.

VIAJABAN A ARGENTINA
A las 00:30 de ayer, los tres estaban a punto de abordar un avión con destino a Buenos Aires. Evelyn Changra y sus hijos atravesaban el control de pasajeros del aeropuerto Jorge Chávez. El excesivo nerviosismo de los menores y cierta dificultad para caminar en la mujer los delataron. Algo que los expertos antidrogas llaman "andar de pato". Además, la Dirandro ya sospechaba de ella. "Habíamos revisado su movimiento migratorio y en él constaba que había hecho varios viajes a Argentina y que, por lo menos, en uno de ellos la había acompañado su hija mayor. Solo estábamos esperándola", declaró a El Comercio el jefe de la Dirandro, general Miguel Hidalgo Medina.

Evelyn y sus hijos fueron intervenidos y conducidos a la sala de interrogatorios. El ligero olor a jebe que despedía el aliento de la madre hacía vislumbrar --según Hidalgo--la modalidad bajo la cual había tratado de burlar los controles antidrogas del aeropuerto. Ante la presión, Changra confesó que llevaba los pequeños paquetes de droga dentro de su cuerpo. Pero no solo eso. Entre llantos, y para la sorpresa de la policía, agregó que sus hijos llevaban los mismos bultos en el estómago. Changra había puesto en peligro la vida de sus dos únicos hijos: si solo una de las cápsulas hubiera llegado a romperse, la muerte estaría asegurada para cualquiera de ellos.

Al promediar las 2:30 de la madrugada, y gracias a los datos que brindó Evelyn Changra, la policía capturó a uno de los integrantes de la red internacional que habría inducido a la madre a cometer lo que la División Antidrogas del Perú considera uno de los delitos más aberrantes de que ha tenido noticia. "Es un caso que nos ha conmovido por el nivel de deshumanización", dijo el general Hidalgo, y lamentó que en el pasado su división no hubiese prestado más atención al potencial uso de menores para el narcotráfico. "Ahora sabemos, por un trabajo de investigación, que esa modalidad existe. El narcotráfico internacional es pernicioso y no tiene barreras".

El narcotraficante detenido (cuya identidad se mantiene en reserva) ya fue puesto a disposición de la justicia. Y mientras la policía se echó a la búsqueda de otros dos sujetos implicados en este caso, Evelyn Changra y sus dos hijos continuarán en el hospital Daniel Carrión, en el Callao.

También en el aeropuerto, aunque sin relación aparente con los otros 'burriers', fue detenido José Luis Gálvez Guzmán (23), quien ingirió 61 paquetes similares.

NO SABÍAN NADA DE ELLA
En su domicilio, ubicado en jirón Las Esmeraldas 1905, en San Juan de Lurigancho, este Diario conversó con el hermano y la madre de Changra. William Changra, su hermano, aseguró no saber nada de Evelyn desde hace más de tres meses. "Ella desapareció de la noche a la mañana. Nunca nos dijo adónde se había ido ni en qué condiciones vivía. Creo que ahora vive en un cuarto alquilado con sus hijos", señaló escuetamente. Según William, Evelyn laboraba como vendedora de prendas de vestir en diferentes mercados de Lima y actualmente se encuentra separada del padre de sus hijos. Afirmó desconocer si su hermana tenía deudas o si en algún momento cambió de trabajo con el fin de mejorar su situación económica.

Por su parte, los vecinos aseguraron sentirse extrañados con la actitud de Evelyn Changra, a quien definieron como una "mujer humilde con ganas de salir siempre adelante", y destacaron además su carácter de madre sobreprotectora, "incapaz de exponer a algún peligro a sus hijos", al menos hasta ayer. Cabe señalar que la madre de Evelyn Changra, Bigiberta, tiene actualmente 84 años y sufre de problemas bronquiales y cardíacos, por lo que William prefiere no decirle nada de lo sucedido con su hija hasta que su salud se mejore.

Madre pasaría 25 años en la cárcel
La madre que intentó trasladar a sus dos menores hijos con droga dentro de sus cuerpos, podría pasar hasta 25 años en la cárcel, sostuvo el abogado penalista Mario Amoretti. El experto indicó que --según el inciso 5 del artículo 297 del Código Penal, modificado por el D.L. 982 del 22 de julio de 2007-- "se considera como una figura de tráfico agravado cuando el agente vende drogas a menores de edad, o los utiliza para la venta o emplea a una persona inimputable". En este caso, la pena privativa de libertad sería no menor de 15 ni mayor de 25 años.

Amoretti explicó, además, que los menores, de 15 y 17 años, serán investigados por un juez de familia, quienes podrían ser sancionados por haber cometido infracciones contra la salud, de acuerdo con el Código de Niños y Adolescentes. La medida para estos casos sería de entre 3 y 4 años de internamiento en un albergue de menores.

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