Ayer por la mañana RPP dio la noticia: Mario Vargas Llosa había sido internado la noche del viernes en la clínica San Pablo por un malestar cardíaco. Afortunadamente, la preocupación inicial quedó despejada después, cuando el laureado escritor abandonó por sus propios medios el citado nosocomio ubicado en Surco.
Aunque los representantes de la clínica guardaron reserva sobre el tema --la jefa de prensa de la clínica, Julia Cole, solo reveló que el escritor fue internado de emergencia la noche del viernes--, diversas fuentes médicas indicaron que fue sometido a varios exámenes que determinaron que su salud no corría mayor riesgo.
Apenas salió de la clínica, a las 11:00 a.m. aproximadamente, Vargas Llosa se apresuró a abordar una camioneta 4 x 4 acompañado por sus familiares más cercanos. No quiso dar declaraciones a la prensa, pero tal parece que se encuentra estable, pues se le notaba tranquilo y sereno.
Lucía Muñoz, asistenta personal del escritor, confirmó a la agencia AP que este fue sometido a diversas evaluaciones y que su salud no revestía peligro. "Esta muy bien, en muy buen estado de salud". Y para que no quede ninguna duda añadió: "No hay nada de qué preocuparnos, gracias a Dios".
GARCÍA EXPRESÓ PREOCUPACIÓN
En una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, el presidente de la República, Alan García, expresó su solidaridad con el estado de salud del autor de "La guerra del fin del mundo" y pidió al presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, que acuda a la clínica para conocer los pormenores del caso.
No obstante, el jefe del Gabinete suspendió esta visita, dado que sus representantes de prensa le informaron que Vargas Llosa ya había abandonado el nosocomio y se disponía a regresar a su hogar. Al parecer, minutos más tarde Del Castillo habría llamado al escritor para indagar sobre su estado de salud.