Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. El último discurso del presidente George W. Bush sobre el Estado de la Unión no tuvo sorpresas. Para los republicanos se trató de una "revisión honesta" de la realidad del país luego de ocho años de gobierno, mientras que para los demócratas representó un "pálido intento" por ocultar la grave crisis que vive el país tanto en el plano interno como externo.
La alocución del mandatario, que se prolongó por una hora, una vez más estuvo marcada por una larga lista de propuestas económicas para evitar la recesión en el país, mejorar el comercio exterior, proteger el medio ambiente, amén de los justificativos motivos políticos para continuar la guerra en Iraq y no abandonar la lucha contra el terrorismo internacional.
También reconoció que existe una marcada "preocupación e incertidumbre" por el futuro económico de la nación.
Por tercer año consecutivo, las referencias sobre la necesidad de fortalecer las relaciones diplomáticas, comerciales y políticas con América Latina fueron mínimas. En esta ocasión, al referirse al futuro económico, dijo que Estados Unidos depende cada vez más del libre comercio e instó al Congreso a aprobar los tratados de libre comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
Indicó que los legisladores no pueden olvidar el componente geopolítico que significa la aprobación de un TLC con Colombia, el principal aliado de la primera potencia mundial en la región.
"Si fallamos en aprobar el acuerdo, vamos a reforzar el poder de los falsos populistas en nuestro hemisferio", dijo Bush en una parte de su discurso. Pero no mencionó al presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, ni al líder cubano Fidel Castro.
Al pedir la aprobación del TLC para Colombia, el mandatario hizo referencia al Perú y el respaldo brindado por los legisladores al acuerdo comercial bilateral.
OBSESIÓN CON EL TERRORISMO
Bush afirmó que su estrategia en Iraq ha logrado unos resultados que pocos podrían haber imaginado, señalando que "Al Qaeda está en retirada". "Hoy debemos hacer el trabajo difícil para que en los próximos años la gente recuerde y diga que esta generación estuvo a la altura de las circunstancias, se impuso en una dura lucha y dejó como legado una región con más esperanzas y un país más seguro", agregó.
Al referirse a Irán, el mandatario puntualizó que los gobernantes del país islámico deben suspender de "manera verificable" su enriquecimiento nuclear para que puedan comenzar las negociaciones.
TEMAS COLATERALES
En cuanto al tema energético, Bush comentó que se debe confiar en el genio creativo de los científicos y empresarios estadounidenses y los impulsó a que hagan un trabajo pionero en la generación de una nueva tecnología de energía limpia.
Con respecto al cambio climático, recomendó la creación de un nuevo fondo internacional de tecnología limpia que ayude a las naciones en desarrollo, como India y China, a hacer un mayor uso de las fuentes de energía limpia.
La referencia a la necesidad de aprobar una reforma migratoria también fue escueta. "La inmigración ilegal es complicada, pero puede resolverse. Y debe solucionarse de una forma que respete nuestras leyes y nuestros más altos ideales", aseguró.
En el plano económico, señaló que para construir un futuro próspero se debe confiar en quienes tienen los capitales e impulsarlos a que dinamicen la economía estadounidense.
Bush y Cheney podrían ir al banquilloEl pasado viernes, el consejo local que decide sobre los puntos en la asamblea aprobó colocar el controvertido tema en la agenda de marzo.
De acuerdo con una funcionaria, los impulsores de la iniciativa contra Bush y Cheney han conseguido suficientes firmas para llevar adelante su petición, que será votada el 4 de marzo.
Los que se oponen a la medida centrarán su discurso en la cuestión de si la ciudad tiene la competencia para aprobar un asunto de tal envergadura.
El estado de Vermont es el único del país que Bush no ha visitado desde que asumió el cargo de presidente en el 2001.
Kurt Daims, de 54 años y patrocinador de la iniciativa, dijo que el debate en la asamblea será interesante. Agregó que considera que el "crimen más grave" que han cometido Bush y Cheney es el de perjurio cuando "mintieron al Congreso y a los estadounidenses" sobre las pruebas para invadir Iraq. A su juicio, también son culpables de espionaje y de obstrucción a la justicia.
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