ENFOQUE
KURT BURNEO. Economísta
Inflación: medidas apresuradas y gasto público insostenible
El alza del índice de la inflación a un 3,93% en el 2007 se explica por factores de oferta y demanda que están detrás.
El componente de la oferta está asociado a los precios internacionales de productos como trigo, maíz, soya y de los combustibles. Comparativamente con el 1,46% que se alcanzó el 2006, el índice inflacionario marca una diferencia importante.
Por otro lado, cuando observamos la demanda, vemos una tendencia al alza en la inflación subyacente (sobre todo a partir del segundo semestre del 2007) que bordeaba el 3%. Hay que destacar que los choques de oferta son transitorios.
El objetivo único del Banco Central de Reserva (BCR) es garantizar la estabilidad monetaria de precios. En ese sentido, subir la tasa de interés de referencia fue una medida apresurada y equivocada.
Como consecuencia de esa decisión, nuestra tasa de interés de referencia (5,25%) se incrementó con respecto a la de la Reserva Federal de EE.UU. (FED), que debido al enfriamiento de su economía la bajó en 50 puntos básicos; disminuyendo dicha tasa de 3,5% a 3%.
Esto generó un atractivo importante para que entren dólares especulativos a nuestra economía, se cambien a soles y empiecen a tener una rentabilidad interesante a partir de los certificados de depósito del Banco Central.
Debido al gran flujo de moneda extranjera, el BCR tuvo que tomar medidas drásticas, como subir el encaje en soles y dólares. Estas son medidas paliativas, a las que no habrían tenido que echar mano si no se apresuraban en subir la tasa de interés de referencia.
Si la lógica es enfriar las presiones de demanda, entonces el Ministerio de Economía y Finanzas debería desarrollar una política fiscal de demanda contracíclica. Es decir, que el gasto no financiero tenga una expansión más moderada. El año pasado el gasto fue de 15% y eso es insostenible.
ENFOQUE
JORGE CHÁVEZ. Eeconomísta
Inversión: Crecemos a un ritmo histórico, pero aún insuficiente
El Perú debería estar creciendo en los niveles de inversión entre el 50% y 60%.
Para alcanzar nuestro crecimiento ideal, habría que reducir las barreras que afronta el inversionista en cada sector.
Es muy importante perfeccionar las reglas de juego, completar el andamiaje legal, potenciar el sector energético y acelerar la concesión de los puertos para expandirnos a otros mercados.
Necesitamos avanzar en reformas estructurales, como por ejemplo el Poder Judicial. Este debe ser ejemplar, tiene que resolver los casos con mayor prontitud y sin corrupción.
El ritmo que ahora tenemos es históricamente alto, en ese sentido hay que felicitar al Gobierno. Hay una 'mano' mucho más consistente, con un norte claro y mayor liderazgo. Durante el gobierno de Toledo, el PBI crecía a un promedio de 4%, hoy es del doble.
Sin embargo, este año vamos a perder por lo menos un punto y medio de crecimiento debido a la coyuntura internacional. Aún así la economía peruana muestra fortalezas nítidas.
En la medida en que más crecemos, necesitamos ampliar más nuestras capacidades instaladas. Si no, se llega al límite y comienzan las presiones inflacionarias, como la que se ha observado últimamente, en parte por alza de insumos alimenticios, pero por otra parte por presiones de demanda que no son respondidas con oferta.
Yo soy optimista, pero creo que se podría ir mejor. Hay que avanzar en las reformas del Estado, la tributaria y la del Poder Judicial. La reforma de la educación debe ser más acelerada y a fondo.
Necesitamos una educación de primer nivel lo más pronto posible. El ministro de Educación lo está haciendo bien, pero necesita un apoyo más decidido del Congreso.
Lo primero que debe estar en la mente de todo congresista y de todo político es la competitividad del país.