DEBUT: REIMOND MANCO JUGÓ POR PRIMERA VEZ CON LA SELECCIÓN DE MAYORES
La Paz [El Comercio]. No había transcurrido siquiera la mitad del primer tiempo y el árbitro Ortubé cobró tiro libre para Perú. A veinte metros del arco del boliviano Galarza amenazaban Pedro García y Luis Hernández. Pitó el réferi y lo que pudo ser una correcta jugada de entrenamiento se convirtió casi en un blooper. Improvisación y desconcierto. Esa jugada representó el momento actual de una selección que perdió ante una Bolivia que pide permiso cada vez que quiere atacar.
Podrán decir que los tres mil metros de altitud sobre el nivel del mar son insufribles para el ser humano, podrán argumentar que nadie puede vulnerar esa circunstancia geográfica, pero Bolivia es el colero de la tabla de las Eliminatorias. Con once jugadores que quedaban en deuda a la hora de evaluar la contextura física, logró anotarnos dos veces de cabeza (Pedriel a los 67' y Reyes a los 87'). Eran once versiones de William Chiroque que nos ganaron por arriba sin ser paraguayos ni uruguayos. Eso no se perdona.
En su faceta como director técnico de la selección peruana, José Guillermo del Solar nos ha acostumbrado a no ganar. Ya asustan sus estadísticas con solo una victoria desde que se puso el buzo (o mejor dicho, el terno) del equipo de todos.
Importa perder así, a pesar de que es un amistoso y que quizá solo dos o tres de los que arrancaron anoche estarán ante Colombia y Uruguay a mitad de año en las Eliminatorias. Duele porque es Bolivia, y seguimos en período de oscuridad cuando la blanquirroja sale al campo.
La verdad inevitable y previsible nos dirá después de este 2-1 que en casa hay poco o nada para escoger. Otra vez la esperanza se centra en esa sección llamada 'peruanos en el exterior'. Después de que se resuelva el caso El Golf Los Incas habrá que cerrarles la puerta a los ingratos que pagaron mal y buscar al resto, a los que siguen dispersos por algún rincón del mundo.
Porque Pedro García no resuelve, y nos preguntamos si capaz Roberto Merino lo haga mejor, porque 'Malingas' Jiménez perdió su lado voraz y quizá Hernán Rengifo ya tenga licencia para 'matar'. Ni Alianza ni Universitario, tampoco Cristal, mucho menos la San Martín. Chemo le debe haber dicho a Marcelo Asteggiano que apriete 'delete' y borre a todas las posibilidades hechas en casa que ayer solo cumplieron con ingresar a la cancha.
Partido de nacimiento
Fue simbólico ese tiro libre desordenado de García y Hernández. Nadie se habló, todos se sorprendieron. ¿No hubiera sido una buena idea hacer pretemporada con los jugadores seleccionables? Quizá sí, porque anoche la desconexión fue clarísima y a Del Solar no le alcanza, está claro, con visitar a los equipos y sentarse a un lado de la tribuna para ver entrenamientos.
Si hay un equipo al cual el Perú le gana en estatura, ese es el equipo boliviano. A pesar de ello, ayer padecimos dos males históricos: dos goles de cabeza y uno de ellos en los últimos minutos del encuentro. Sucede que son los jugadores del torneo local; aún no han sido exorcizados de sus males en equipos del exterior. Por eso les pasa lo de siempre.
En las libretas de los coleccionistas de anécdotas, aparecerá que Reimond Manco debutó con la selección mayor un 6 de febrero del 2008 ante Bolivia en La Paz. Hizo muy poco el 'Pelusa', pero al menos se notó que sus revoluciones han comenzado a bajar después de ese torbellino mediático que lo desubicó en la última semana.
Entusiasma que al menos existan proyectos a corto plazo como Contreras y Faiffer que, si se van pronto, podrán ser de utilidad a futuras selecciones. Lo importante es partir. Para Manco, Duarte y los demás. Esa es la conclusión de esta pobre presentación en tan pobre partido: la selección aún debe encenderles velas a esos muchachos que algún día se fueron muy lejos para aprender a ganar.