Por Guillermo Oshiro
Lo intentó una, dos y hasta tres veces pero su antebrazo derecho le dijo que no. Una contractura de tercer grado --según informes preliminares-- le ganó el larguísimo partido que había afrontado durante toda la semana. El sueño de toda la vida se esfumó como un golpe de revés, lo agarró a contrapié y él ya nada pudo hacer para responder ese match point que lo dejó out. Ni desquitarse con un ventilador en el vestuario calmó esa amargura reprimida que estalló cuando tuvo que, a pocas horas del inicio del duelo ante Almagro, contarle su triste decisión a Yzaga.
Horna había batallado durante toda la semana con ese dolor que finalmente lo venció. Ya el lunes una inmensa bolsa de hielo sobre la zona afectada hacía presagiar un final no muy feliz. "No es nada, es una simple molestia", quiso restarle importancia para no alarmar a nadie. Esa delicada situación lo llevó a no forzarse más de la cuenta en los entrenamientos. "Lucho hizo todo lo que tenía que hacer, no hubo error de nadie", explicó Tupi Venero, el asistente de Yzaga.
Varias resonancias magnéticas, mucho hielo y tratamiento especial para la lesión fue la nada apetecible dieta de Lucho, que lo intentó todo con tal de llegar a la esperada y soñada eliminatoria con España.
No pudo ser, y el mismo Horna sintió que había defraudado a los suyos. Durante una hora no paró de disculparse con todo el equipo. No hubo consuelo para Lucho. Le deseó suerte a Matías Silva y apagó el televisor. Se desconectó del mundo y buscó refugio muy lejos de la cancha central, pero ni esfumarse por un buen tiempo --después de la presentación oficial-- pudo quitarle el dedo de la llaga. "El más afectado es él, sin dudas", comenta Tupi, como si hiciera falta decirlo.
Ahora, para Lucho, el Grupo Mundial seguirá siendo el sueño inconcluso porque, pese a que dicen que los milagros existen, para él todo parece haber terminado. Su baja significó la casi inmediata derrota de Perú, que, tras las caídas de Miranda y Silva, le dijo prácticamente chau a su maravillosa ilusión de seguir escalando en la Copa Davis.