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POESÍA PERUANA DE AMOR

Selección lírica

A mediados del año pasado Alfaguara reeditó (corregida y aumentada) una antología de poesía peruana preparada a mediados de los ochenta por Eduardo Chirinos y Jorge Eslava. De esa antología, que se titula Loco Amor, hemos recogido algunos textos representativos. Algo así como un posible "grandes éxitos" de poesía peruana de amor.

POEMA
Nuestro amor no está en nuestros respectivos
y castos genitales, nuestro amor
tampoco en nuestra boca ni en las manos
todo nuestro amor guárdase con pálpito
bajo la sangre pura de los ojos
Mi amor, tu amor esperan que la muerte
Se robe los huesos, el diente y la uña,
esperan que en el valle solamente
tus ojos y mis ojos queden juntos,
mirándose ya fuera de sus órbitas,
más bien como dos astros, como uno.
(Carlos Germán Belli)

SI CREYERA ALGUNA VEZ

Si creryera alguna vez
Con orgullo extravagante que me amas
Tú soñarías que en tu alma se reúne
El dorado vacío de la hierba.
Quizás así tu sueño
Te sirviera de descargo
Pues alguno te acusa
De excederte en belleza.

Si contemplas el sol
Y lo hieres con tus rayos
Muchas dirán que es por odio
Pues te imita, siendo solo
Que detienes el verano
Por jactancia.

Y si alguna vez me hallaras,
Háblame, pues sabré comprender
Si no tu idioma, los disfraces
Del mar cuando se ofrece.
(Luis Hernández)

NOCHE DE LOS AMANTES
Noche de los amantes abre tu ganga
Tus piernas abre muestra tus mamas de acero
Trágame como tragas el humo de los volcanes
Que salpican tu rostro inalterable

Para mí más pobre que natura
Cuyas venas revientan al paso de la sangre
Acarreando la angustia de un amor
Más grande que el resuello del mundo
Abre tus labios
Da la medida monstruosa de tu crueldad
Más allá de mi presencia
Quema y devora los cimientos de mi vida

Llevadme pico de las estaciones
Rumbo a la noche voraz.
(César Moro)

DÚO
A través de una ventana se escuchan los gemidos de una mujer. Llegará al orgasmo con ferocidad.

El amor es una lengua. Una punta pasando entre dos carnes.
Cuatro manos crispadas de placer y de agonía, forma tenaz de la agonía.

El amor también es un sueño. Ellos estarán soñando y por eso gimen.

Quietos quedarán después y exánimes y húmedos, aguardando que pase el cansancio y vuelva la ferocidad.

El amor y el sexo gimen con la misma voz.
(Luis La Hoz)

MI MITO QUE YA NO
Los esquiladores imponen su fuerza sobre las ovejas,
las maniatan
y con una tijera les quitan su candorosa metáfora de nube.
Y las ovejas, súbitamente magras y desgarbadas se arraciman avergonzadas
muy avergonzadas
y ahora el pescuezo deja ver el triste tragar.

Mas aquí el tiempo torna. El mito dice
que el tiempo taladra una espiral en la piedra
y allí duerme
y despertará

y vendrá
y el vellón de la oveja se habrá renovado
y la metáfora.

Pienso en lo que a mí me rodea:
nada tiene regeneraciones estacionales.
Para entrar en el mito del eterno retorno primero hay que morir.
No tengo mitos inmediatos.
Era ella y ya no:
el tiempo bajó de su fino rostro a sus finos pies
y le empellejó todas sus metáforas.
(José Watanabe)

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