El olor y el color del mar. Eso recuerdan desde cuando eran niños los 10 serenos salvavidas que la Municipalidad de Lurín ha incorporado como apoyo a los 6 miembros del Escuadrón de Salvataje de la Policía Nacional que protegen a los bañistas de las playas San Pedro, Arica y San Antonio. No es para menos. Los diez salvavidas han sido pescadores antes de integrar el serenazgo de ese distrito. Inclusive uno de ellos, Freddy Vásquez, fue marino. "Mi familia también se dedica a la pesca y por eso conozco la mar; sabemos si está enojada o si está tranquila", comenta. Vásquez dice "la mar" como si hablase de una mujer. "Así somos los pescadores con ella", nos dice.
Sin embargo, el tiempo y la tecnología han variado ligeramente la percepción de estos serenos salvavidas. Otro de ellos, Alan Arévalo, nos recuerda que también revisan por Internet diversas páginas para saber cuál es el reporte de las olas. "Así estamos más seguros de la realidad de las mareas", señala.
VAN 12 DÍAS
Si bien los serenos coinciden en que han recibido un curso de salvataje impartido por expertos de la Marina de Guerra del Perú durante dos semanas, en el fondo confiesan que se han preparado toda la vida para la función que realizan este verano. "Se hizo una especie de selección que incluía una sesión de natación muy dura. Solo los 10 pasamos la prueba, y curiosamente los diez habíamos sido pescadores", confiesa Vásquez.
Pese a que se sienten muy seguros de sus habilidades, existen muchos bañistas que desconfían de ellos. Por eso han adoptado una peculiar manera de promocionar sus destrezas marinas: nadan delante de la gente y realizan estilos complicados. "Solo así la gente confiará en nosotros", comentan.
Desde el pasado viernes 30 de enero, los serenos salvavidas se han enfrentado a la mar brava. Sus reportes hasta anteayer contabilizaban 20 prevenciones a bañistas y 5 rescates por ahogo. Dicen que la razón más frecuente por la que los bañistas se ahogan es una mezcla de irresponsabilidad y mala suerte. "A veces les da un calambre cuando están un poco lejos de la orilla", dice Vásquez. "En ese momento entramos en acción", concluye.