MÉXICO. "Mi pareja y yo viajamos a este país a propósito de un festival de cine y recuerdo que ni bien llegamos aprovechamos al máximo los pocos días que teníamos. Primero conocimos Huatulco, una ciudad que está como a ocho horas de México en la que hay unas playas preciosas de color azulino y una arena con diferentes texturas, todas de color dorado. Nos hospedamos en el hotel Gala y comimos varios días seguidos en el restaurante Café Tacuba, donde preparan una comida buenísima. Entre las cosas que probé y me gustaron más están los tacos. Muy ricos, pero debido a la falta de costumbre, me cayeron un poco pesados. También comí mole, una mezcla de pavo, carne de res y frejol con una salsa a base de chocolate.
Luego, en México D.F., tuvimos un poco más de vida nocturna. Salíamos a tomar unos tragos o a bailar a alguna discoteca. También conocimos su plaza central, conocida como El Zócalo. Lo que más me impresionó fue su diseño arquitectónico, que era muy colonial, además de elegante. Se parecía mucho a la Plaza de Armas del Centro de Lima. Aunque eso sí, nos ganan en el tema del tráfico y la contaminación, que es algo desesperante. Pero igual algún día pienso regresar.