La lucha contra las grandes corporaciones del crimen que se expanden en el país a toda clase de rubros delictivos exige respuestas policiales innovadoras.
De ahí que la creación de una policía antimafias se consolida como un esfuerzo novedoso que, acorde con los tiempos, haga posible lidiar con efectividad en el cada vez más sofisticado y entrelazado mundo del hampa y sus ramificaciones.
En entrevista con El Comercio, el director general de la PNP, Octavio Salazar, impulsor de la iniciativa, ha revelado que el crimen organizado afina cada vez más sus operaciones y establece alianzas para ingresar en diferentes ilícitos negocios. Es decir, estamos frente a una urdimbre criminal inédita.
Hoy el narcotráfico, el terrorismo y otras grandes bandas organizadas mantienen vínculos entre sí, para cometer secuestros, asesinatos, asaltos, protección de cultivos ilegales y hasta lavado de activos. Ya no bastan, como antaño, investigaciones por separado, sino que hay que responder a este gran rompecabezas de la delincuencia integrada con equipos coordinados y una estrategia común adecuadamente financiada y dirigida.
Por esta razón, la constitución de una dirección unificada de la policía --que acumule información y reúna a un selecto grupo de especialistas de la Dirincri, Dirandro, Dincote y Policía Fiscal-- es una fórmula idónea y prometedora de enfrentar la realidad.