ESTRENO Roberto Bolaño
La pasión del director teatral español Álex Rigola por el escritor chileno Roberto Bolaño ha hecho llevar al escenario una de sus obras cumbres, "2666", en una adaptación que conduce a los espectadores por una aventura de cinco horas que se presentó la semana pasada en la capital española.
"Este espectáculo nació de mi pasión por Bolaño y por esta novela, de la que quedé prendado hace casi cuatro años", firmó Rigola en la presentación del montaje, en la que reconoció que también buscaba una aventura teatral diferente.
"2666" es la novela póstuma e inacabada de Roberto Bolaño, chileno de nacimiento, mexicano de adopción y afincado en la región española de Cataluña.
Según Rigola, Bolaño sabía que iba a morir y quiso llevar a este libro el material de varias novelas, planteándonos, a partir de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, la siguiente pregunta: "¿Qué sociedad hemos hecho para estar creando monstruos?".
Cada parte (que dura entre 35 minutos y una hora) está separada de la siguiente con un descanso y se desarrolla en espacios muy distintos, al igual que el libro, de forma que la escenografía pasa desde un salón de conferencias a una caja de tres metros por uno y medio pintada de verde, o a una instalación con fotos del desierto de Ciudad Juárez.
"Aquellos a quienes les gusta Bolaño nos han dado su beneplácito, y quienes no lo conocían han acudido al libro", comenta un Rigola visiblemente contento con la última propuesta del Teatre Lliure de la ciudad de Barcelona, por donde ya ha pasado la obra.
El director, junto con el dramaturgo Pablo Ley, empleó un año entero en adaptar la novela de más de mil páginas, que habla fundamentalmente de dos temas: Ciudad Juárez y los asesinatos de mujeres y la literatura, pero sin olvidar otros asuntos laterales, como la locura, la muerte o la dignidad.
Según explicó, se propuso conservar la prosa poética de este "clásico contemporáneo, que no tiene nada que envidiar a ninguno de los grandes".