CARA A CARA Por su preferencia hacia los franceses y estadounidenses
EL DISEÑADOR CRITICÓ VELADAMENTE LA POSICIÓN QUE LA TEMIDA EDITORA DE LA REVISTA "VOGUE AMERICA" TIENE RESPECTO A LOS ESTILISTAS ITALIANOS AMBOS SE ENCONTRARÁN PRÓXIMAMENTE EN NUEVA YORK
MILÁN [EL COMERCIO/AGENCIAS]. Si en la semana milanesa reinaron la elegancia y el glamour y el legendario Giorgio Armani mostró su lado más refinado, el reconocido diseñador italiano también generó controversias al atreverse a criticar en su cara a la directora de la revista "Vogue" de Estados Unidos, Anna Wintour, considerada la periodista más influyente e intocable de la industria de la moda.
El miércoles, dos días después de presentar su desfile en la Semana de la Moda italiana, Armani se "atrevió" a criticar a esta cuasi diosa intocable de la industria de la moda, mientras que ella se encontraba sentada junto a él. Ambos aparecieron frente a la prensa para hablar de la exposición "Superhéroes", organizada por el Instituto de la Moda del Metropolitan Museum de Nueva York y en la que el diseñador no solo ha creado varias piezas, sino que también será presidente de honor en la gala benéfica de inauguración del 5 de mayo.
Ante la prensa, Armani empezó a lanzar comentarios para explicar por qué la Wintour tiene fama de ser tan mala. Armani dijo que ella le era completamente "indiferente". Sin embargo, luego el diseñador se corrigió y señaló que en realidad entre ellos no había problemas y que ella le gustaba.
"Se dice que una vez comentó que la era Armani se había terminado. Espero que se equivoque, que no esté acabado", espetó Armani, quien según la web de The First Post, que publicó la noticia, el diseñador no tuvo reparo en sugerir que a Wintour no le interesa la moda italiana y siempre hace brillar más en su revista a los franceses o americanos.
De hecho, muchos piensan que de esta manera Armani ha dejado escuchar su posición respecto a la guerra subterránea que existe contra algunos estilistas italianos que no quieren someterse a la voluntad de la industria estadounidense, representada en Milán por Wintour, la mujer que fuera genialmente retratada en el filme "El diablo viste de Prada".
La editora pide que los principales diseñadores concentren sus pasarelas en pocos días para evitar a la prensa estadounidense que cubre el evento el gasto de pasar 10 días en Milán.
Un pedido que la Cámara Nacional de la Moda Italiana no ha querido satisfacer porque no quiere discriminar a los diseñadores menos conocidos, teniendo en cuenta que una referencia en la prensa estadounidense puede significar ganancias o pérdidas por millones de dólares.