Por Élida Román
Señor alcalde de Barranco: La abierta oposición al proyecto MAC-IAC, por usted liderada, ha cruzado un límite peligroso: el de la violencia.
Hace pocas noches, amparados en la oscuridad y la extraña ausencia de serenazgo en ese sector, verdaderos vándalos ingresaron al parque donde se encuentran la construcción en progreso y también la exposición "La construcción del lugar común", organizada por la misma institución, para dañar seriamente una de las obras participantes y dejar escritas leyendas plagadas de insultos, calumnias y acusaciones sin prueba, caracterizadas por un lenguaje que las explica en parte.
Me pregunto si el próximo paso será la agresión matonesca, indeseable pero posible ante la absoluta apatía que las autoridades han mostrado ante el hecho que comento.
Puedo comprender la oposición vehemente, terca --y sobre todo, sorda--, que ha derivado en una situación en manos de la decisión judicial, única vía posible en estas circunstancias. Lo incomprensible es la aparente inopia de quienes están encargados de velar por el mantenimiento del orden y la sujeción a las leyes.
Como siempre he creído que esta situación surge de un proyecto que dio muchos tumbos y de una carencia y luego distorsión de la información amplia y continua que debió ejercerse, tengo la convicción de que debemos llegar a un diálogo imprescindible que el Alcalde es el indicado a convocar.
Los promotores del proyecto, IAC, han manifestado públicamente que pese a sus esfuerzos por reunirse con usted, han encontrado constante rechazo. Creo que el encuentro debe ser más amplio y abierto a una discusión alturada y, sobre todo, bien argumentada.
Por ello le solicito convoque a un cabildo abierto en el que puedan participar los vecinos --que según usted rechazan de plano la iniciativa--, la autoridad municipal, artistas y público en general, ya que el proyecto está dirigido a toda la ciudad y, por extensión, al país. En él podrán manifestarse las dudas, preguntas, objeciones, pero también se tendrá la oportunidad de escuchar los propósitos, obstáculos y decisiones de quienes están gestionando, hoy, esta empresa cultural.
Cuente con mi total colaboración para esta acción, en la que solo puedo aportar mi independencia y real voluntad de llegar a una solución positiva, donde se recupere el respeto y se supere la desconfianza.
Atentamente: Élida Román.
"LA CONSTRUCCIÓN DEL LUGAR COMÚN"
Es la primera exposición del futuro MAC. La intención: "...es un proyecto formado por intervenciones en el terreno en construcción del MAC-Lima, que busca resignificar este espacio como una zona de encuentro, abierta a dinámicas que impliquen el reconocimiento de la arquitectura, el paisaje y la configuración de un lugar social, que por definición es para todos sin discriminación...". El resultado, confuso para la mayoría. Lo importante de este esfuerzo es que, una vez más, pone en evidencia la distancia entre intención y comprensión. Obras bien pensadas, como las de Christians Luna y José Carlos Martinat, se vuelven contradictorias al proyecto: el deseo de cuestionar el sistema del arte vs. el intento de construir dentro de él. Por eso destaca y gratifica la excelente obra de Elena Damiani, que propone con claridad poética la proyección hacia el espacio futuro, doblemente presente en el espejo de agua. Esta ha sido la obra afectada por el ataque reciente. Marcada con dos grandes aspas, sale triunfante en su propuesta. Destacables, también, Ishmael Randall Weeks, Giuseppe de Bernardi y Víctor Castro.