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DEPORTE TOTAL

Con su equipo alterno San Martín ganó 4-3 al Sporting Cristal

Santo de temer

Por Miguel Villegas

El único equipo del mundo que juega de visita en todos lados se va del estadio en calidad de dueño. Ha ganado en el marcador, en la tribuna, en la cabeza. San Martín sentenció a Cristal 4-3, la Muela se atrevió a gritar ole y Juan Carlos Oblitas tuvo un encontronazo con los emblemáticos hinchas de la Vieja Guardia. Lo que debía ser una victoria para estirar el invicto cervecero terminó en un baldazo de cerveza caliente. Con lo feo que es con este verano que atosiga.

Lo dice Víctor Rivera, lo suscribe el 'Ciego' Juan Carlos, lo gritan hasta los hinchas celestes. Cualquiera que se enfrente a la San Martín tiene que hacer un partidazo. Tiene que ser más inteligente que sus centrales, correr más que sus volantes y definir tanto o mejor que sus delanteros.

Cristal lo hizo en el arranque, veloz por los costados con 'Pinza' y Prado, ordenado gracias al volante Razzotti y sus 45 minutos de puntaje 7. Por los pies del argentino pasó el partido, sí.

Recuperó todo hasta el 2-1 celeste, apenas a los 2' de complemento; lo perdió todo cuando se hizo expulsar media hora después.

Hasta ese momento, lo más curioso había sido el gol que se comió la defensa de Cristal. Un pito de un hincha local la confundió y Ronald Quinteros aprovechó para marcar lo que era el inicial 1-0. Fuera de eso, cualquiera de los 22 en el campo podía sacar pecho. Era un partido para ver, grabar y retroceder. Un partido lindo en el fútbol feo del Perú.

Cuando Cristal se quedó con diez y conoció el lado oscuro de la fuerza, San Martín parecía tener veinte. Su equipo B igualó a dos, se puso 3-2 con un golazo de Sánchez y selló el 4-2 con un tiro libre marca Ryan Salazar. Y ya le quedaba justa la frase: el equipo B se estaba sacando una A. Después vendría el tercer gol celeste.

Práctico, inteligente, conmovedor. Un equipo por el que nadie apostaría una quincena es el peruano que mejor cara tiene en la Libertadores, el líder del Apertura hasta anoche. El rendimiento de sus jugadores (los titulares y los suplentes) obliga a decir que la San Martín no es más el eterno visitante.

Ahora juega de local donde se lo propone. Y gana y se luce.

EL DATO
Erick Delgado observó el partido desde la tribuna sur. Se fue muy molesto por la derrota de su equipo

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