El sucesor del Concorde está en camino
Aeronave es desarrollada en Europa. Tendrá autonomía de vuelo de 20.000 kilómetros. No tendrá ventanas y usará hidrógeno líquido como combustible.
La empresa británica Reaction Engenes, con ayuda de financiación pública por parte de la Comisión Europea y la Agencias Espacial Europea, pretende hacer realidad en 20 años este prototipo de avión supersónico, sucesor en velocidad del recordado Concorde.