Por Wilfredo Sandoval
En casi todos los fundos de Olmos y Motupe, las típicas escenas de obreros que despachan con destino a Estados Unidos y Europa cientos de contenedores llenos de mangos empezaron a ser cosa del pasado. La imagen más recurrente es ahora la de grupos de trabajadores que cavan pozas donde diariamente entierran miles de frutos que no lograron comercializar por falta de compradores.
"Si esta semana no vendemos lo que aún queda, habremos perdido todo durante esta campaña", explica Higinio Valenzuela Durand, responsable del fundo Oro Verde de Olmos, mientras se prepara para cumplir una penosa rutina que realiza todos los días en los últimos dos meses: enterrar mil kilos de mango de la variedad Kent.
En otras parcelas como Santa Clara (en Motupe), la situación no es más alentadora. Desde diciembre del año pasado, las plantaciones empezaron a rodearse de decenas de pozos, en los que hasta la fecha han sido enterradas 114 toneladas de mango que no se lograron exportar, lo cual generó pérdidas económicas de más de 20 mil nuevos soles. Pero ¿qué generó esta situación?
CAUSAS Y CONSECUENCIAS
Todo parecía indicar que la producción de mango de este año iba a ser exitosa. Los pronósticos de los especialistas dieron en el blanco y hubo una sobreproducción de mango en los valles de Olmos, Motupe, Tongorrape y Jayanca.
A diferencia de la campaña anterior, en que se produjeron 15 mil toneladas de mango, esta vez la cosecha se ubicó por encima de las 42 mil toneladas de Kent, Edgard, Key y otras variedades.
Sin embargo, los lambayecanos no contaban con que en Ecuador las hectáreas de mango se incrementarían en 5 mil y que lo mismo ocurriría en Brasil y, sin ir muy lejos, en Piura, cuya cosecha saturó los mercados a los que solía llegar la producción de Olmos y Motupe.
Por este motivo, los productores de Lambayeque hasta el momento solo han comercializado 12 mil toneladas, mientras que 15 mil se entierran a medida que maduran en el campo y unas 15 mil aún permanecen en las plantas, con el riesgo de terminar también enterradas si en el más breve plazo no aparecen los compradores, explicó el jefe del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa-Motupe), Wilson Guerrero.
Según Guerrero, el intenso calor y la humedad que generan las lluvias contribuyen a ahondar la crisis de los agricultores, quienes al final de la campaña podrían perder unos 7 millones y medio de nuevos soles.
"Es necesario que se comercialice todo el mango, en caso contrario se convierte en un peligro latente, en vista de que las altas temperaturas aceleran el ciclo de reproducción de la mosca de la fruta. Personal del Senasa recorre palmo a palmo los fundos para verificar que se cumpla con el enterramiento de los mangos", sostuvo.
MÁS DATOS
4Hasta S/.5 suelen pagar los intermediarios por una jaba de mangos. En las mejores temporadas el precio alcanzó los S/.35.
4Antes se exportaba hasta el 70% de la producción de mangos de Lambayeque al extranjero. Hoy solo se vende al exterior el 40%.
4Cerca de 200 nuevas hectáreas de mango de exportación se sumaron este año a las ya existentes en las zonas productoras.