LIMA
Por Elizabeth Salazar Vega
Casi diez años de promesas, más de 3,5 millones de dólares invertidos, dos instituciones creadas para buscar una solución y desechadas al no encontrarla. La incredulidad queda corta ante las idas y venidas que ha tenido el ofrecimiento de sacar de sus cenizas al Teatro Municipal tras el incendio del 2 de agosto de 1998, que dejó en ruinas buena parte del recinto que acogió a destacados músicos, bailarines y actores.
Luego del fenecido Proyecto Especial el Teatro Municipal Renace, se pensó que el Patronato Cultural Metropolitano, creado en octubre del 2004 de la mano de conocidos empresarios, iba a liderar la reconstrucción, pero la Resolución de Alcaldía 1233 suscrita por Luis Castañeda en setiembre del 2006 lo sacó del juego al formar la Comisión Consultiva Especial de Alto Nivel, pues (recién) se cayó en la cuenta que todo lo que se había diseñado era imposible de costear. ¿En qué capítulo se encuentra esta novela que ha tenido más altibajos que las revisiones técnicas?
Buscamos conversar con Renato Grasso, representante del consorcio formado por Puerta de Tierra S.A., Alfredo Montagne y Asociados S.R.L., José Bentín y Roberto Samanez, que desde el 2001 tiene la tarea de diseñar lo que será el nuevo teatro, pero se excusó diciendo que no está autorizado para declarar y que, en todo caso, podría hacerlo la Municipalidad de Lima. Las cosas aquí fueron menos claras, pues Pilar Covarrubias y Ángela Talledo, voceras de la oficina de Imagen Institucional, no pudieron señalar quién es la persona encargada del proyecto. Ante la insistencia dijeron que nadie declararía.
LO MÍNIMO INDISPENSABLE
Se pensó que el obstáculo para la rehabilitación era la falta de dinero, ya que lo estimado era US$30 millones. Sin embargo, este Diario logró contactar en Cusco al arquitecto Roberto Samanez, miembro del consorcio, quien aseguró que "dejar el teatro como estaba no cuesta más de US$4 millones". "Hace mucho que se pudo hacer algo sencillo pero los contratos hablaban de una obra enorme. El proyecto actual desechó ello, pero como incluye la ampliación de la caja escénica y otros arreglos, el monto subió un poco pero no cifras imposibles".
En efecto, Mario Ráez, ingeniero especialista en proyectos teatrales y miembro del equipo supervisor de la Universidad Nacional de Ingeniería, reveló que el expediente técnico está concluido desde hace un año y en este se prevé una inversión de US$8 millones. No obstante, nuevas ideas y observaciones aletargaron el expediente hasta noviembre del 2007. Desde entonces solo falta decisión.
"Durante la gestión de Andrade se pensó en algo majestuoso, y eso costaba US$30 millones. Cuando llegó la nueva gestión se sinceró el costo a US$13 millones, pero a mediados del 2006 caen en la cuenta que no se podía invertir más de US$8 millones, y eso es lo mínimo indispensable para un teatro de envergadura. Ya no habrá estacionamientos de dos niveles, equipos sofisticados, servicios culturales. Hace mucho se pudo hacer esto".
Para el urbanista Augusto Ortiz de Zevallos es una ironía que en el Circuito Mágico del Agua se haya invertido US$13 millones. "El proyecto ha demorado tanto que ahora Lima necesita más espacios de resonancia cultural. El jirón Ica, donde queda el teatro, es una zona peligrosa y abarrotada de comercio, ya no es el espacio cultural de antaño".
El arquitecto José Bentín, miembro del consorcio, ha señalado que el proyecto debió ejecutarse en 210 días, pero estos se convirtieron en seis años debido a la "falta de decisión del cliente para aprobar y tomar decisiones técnicas, trámites engorrosos en el INC y el concejo, litigios judiciales, orden de retroceder lo avanzado con la nueva gestión edilicia y cambio de propuestas". La gerente de Prolírica, Ivonne Garreaud y Elizabeth Dulanto, miembros de la comisión consultiva, coinciden en lamentar "la poca voluntad por parte de las autoridades municipales para dar prioridad a la ejecución de la obra". "Como grupo cumplimos con dar una propuesta viable, pero desde hace ocho meses no sabemos qué fue de ello. Urge un teatro importante, pero el tema cultural siempre ha estado relegado en Lima debido a sus dirigentes", agregó Garreaud. En tanto, Dulanto hizo referencia al ofrecimiento de US$2,5 millones que hizo la comuna pero que nunca se concretó.
LO QUE QUEDA POR HACER
"Castañeda no tiene la culpa. El mal cálculo de los recursos fue cosa de Andrade y Ferguson. Castañeda no tiene la culpa de nada. Esta no es una casa cuyos planos se puedan hacer en un mes. Los estudios son engorrosos. La culpa de la demora es de Ferguson que nos tenía meciendo y no consiguió recaudar nada", dice Mónica Aurich, subgerenta de Cultura y presidenta de la comisión consultiva, a quien ubicamos antes del cierre de edición, pese a la advertencia de la oficina de Imagen Institucional del concejo.
Cabe indicar que la recaudación de fondos estaba en manos del patronato, pero Dennis Ferguson, director general del desembarcado grupo, sostuvo que no podían iniciar un campaña internacional hasta que no se conociera el proyecto y cuánto dinero se necesitaba.
Aurich aseguró que el proyecto está listo. Solo falta una resolución de la Gerencia de Transporte Urbano sobre el impacto vial. Probablemente la unidad ejecutora sea Emilima. "Ya cumplí con enviarles los expedientes, pero si habrá financiamiento o no, esa ya no es mi área", dijo Aurich. Su labor, explicó, era mediar entre los diseñadores del proyecto y los usuarios del teatro como Prolírica, el Ballet Municipal, entre otros.
Según los procedimientos, la licitación y ejecución de la obra podrían demorar otros dos años. La segunda fase será de equipamiento y la tercera de implementación técnica. En total 3 años y medio. Si es que se empieza ahora.
LA FRASE
"El Teatro Municipal será recuperado en dos años. Hay un patronato que ya se está encargando de dicha tarea".
LUIS CASTAÑEDA
11/ 11/2008
Debate Elecciones 2006 organizado por El Comercio
ENFOQUE
ALBERTO SERVAT. Editor de Luces
Apuntes sobre el Municipal
Una de las grandes paradojas que los caprichos políticos provocan la soportamos justo en el terreno de la cultura. Los políticos y sus seguidores proponen planes que incluyen apuestas por la cultura tan inciertas que no tienen un soporte real. La Municipalidad de Lima así lo confirma con su actitud hacia la reconstrucción del Teatro Municipal. Un plan postergado como si fuera lo menos importante de su administración.
Han pasado diez años desde su destrucción tras un concierto del que prefiero no acordarme, y seguimos discutiendo los beneficios y la necesidad de su presencia como eje de las actividades de las artes escénicas. Sobre eso no hay más que decir. Lo triste es que los argumentos se han agotado, los planes han sobrepasado el tiempo y la situación política, para bien o para mal, sigue en el mismo sitio. Abundan los planes, no hay nada concreto. Mientras tanto, se han levantado monumentos a la intrascendencia, como las fuentes del Parque de la Reserva, cuyo costo es elevado y su beneficio incierto.
Así, mientras el oportunismo político sigue su curso, Lima ve el amanecer del siglo XXI como una capital más del subdesarrollo, donde la cultura no tiene cabida. Donde el teatro es parte del botín del oportunismo y quienes viven del proyecto prefieren que la situación se extienda al infinito.
El problema se agudiza si vemos que no es un caso aislado. Allí tenemos la situación del MAC en Barranco. Un proyecto que enfrenta la oposición del municipio so pretexto de rescatar la laguna que se encuentra en su terreno. Un argumento risible y que nos conduce a la reflexión más triste: solo en el Perú podemos oponernos a la construcción de un museo. Es más, solo en el Perú no reconstruimos un teatro. Un espacio que nos ofrecía identidad y que hoy somos incapaces de rescatar.
Tal vez, por obra y gracia del apuro coyuntural, una autoridad mayor decida imprimir su huella en este terreno. Entonces podremos confirmar que la cultura es el ámbito ideal para que la demagogia se luzca. Una triste realidad.
Refaccionarán recinto para albergar a invitados del APEC
El Concejo Metropolitano de Lima e Invermet habrían solicitado al consorcio de ingenieros que trabaja en el plan de remodelación la elaboración de un diseño de refacción provisional en el Teatro Municipal, con el fin de habilitar solo el foso de la caja escénica en un lapso no mayor de cuatro meses. Según trascendió, el fin sería acoger en su recinto a algunos invitados por la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) con miras a conseguir fondos para la rehabilitación total del Teatro Municipal. "No sabemos qué tan conveniente sería hacerlo, pues ello demandaría casi un millón de dólares", indicaron fuentes allegadas a la obra.
Mónica Aurich, subgerenta de Cultura del Concejo Metropolitano, se limitó a indicar que la Comisión Consultiva Especial de Alto Nivel, que también preside, tuvo información de que "se repararía el foso para conseguir la plata. Se realizó un rápido estudio técnico que incluye también la reparación de las butacas de platea, pero ya no las del palco".
Existe un Plan Estratégico para la Recuperación del Centro Histórico 2006-2035, en el que se prevé invertir US$198'566,756 para la recuperación inmobiliaria y de espacios públicos en áreas declaradas patrimonio cultural. De esta cantidad, más de US$4 millones se destinarían a renovar tres inmuebles, entre ellos el Teatro Municipal. El doble de dicho monto sería para habilitar estacionamientos y más de US$5 millones para construir nuevas veredas.