MADRID [AGENCIAS]. Dos obras maestras de Goya --"Los fusilamientos del 3 de mayo" y "La carga de los mamelucos"-- han sido sometidas a tratamientos de restauración en el Museo del Prado.
Símbolos de la Guerra de la Independencia de 1808, una vez curadas sus 'heridas' por un equipo de los mejores restauradores del Museo del Prado, las dos pinturas formarán parte de la exposición "Goya y los años de la guerra", que la pinacoteca acogerá entre el 14 de abril y el 13 de julio para conmemorar el bicentenario de la Guerra de la Independencia.
"El procedimiento seguido en ambos cuadros para su tratamiento ha sido la limpieza amplia, la retirada de los barnizados oxidados y el ajuste general de lo actuado", explica Pilar Sedano, responsable de Restauración del Museo del Prado. En "La carga de los mamelucos", dos figuras ausentes han sido además reintegradas sobre la base de la documentación histórica y fotográfica en poder del museo desde antes de sufrir las 'heridas'. En "Los fusilamientos..." un tajo de tres metros perfilaba su base y rasgaba su tela en dos rectángulos a la derecha de su escena. Ahora, retirados anteriores repintes, son recubiertos con acuarela y vueltos a barnizar. Esta rehabilitación ha permitido descubrir algunas particularidades pintadas por Goya que hasta ahora pasaban inadvertidas, como la firma de Goya en "La carga..." con trazo gris oscuro, con una letra 'g' mayúscula característica de su grafía escrita sobre el filo de un puñal caído sobre el suelo.
Pintados por Goya a partir de 1814, ambos lienzos, de 3,47 metros de base por 2,68 de altura, formaban parte del contingente de obras de arte que el Gobierno de la Segunda República quiso poner a salvo cuando la aviación alemana arrojaba bombas incendiarias sobre el Madrid cercado por las tropas franquistas en 1936.
Uno de esos artefactos había caído el 16 de noviembre sobre la techumbre del Prado y las autoridades republicanas se aprestaron a sacar de Madrid hacia Valencia, nueva sede del Gobierno, un centenar de las más célebres joyas que el museo atesoraba.