Agentes requieren que sean amplios para cumplir lasformalidades jurídicas. Dejaron constancia de que se trata de un trabajo minucioso que no admite errores
Por Cecilia Rosales Ferreyros
A las cinco y media de la mañana, hora de Lima (11:30 a.m. hora de Holanda), la presidenta de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), Rosalyn Higgins, recibió con sencillez y cordialidad, según los testigos, a las delegaciones peruana y chilena encargadas del proceso de la demanda marítima planteada por el Perú.
Antes de pasar a la sala en la que se desarrolló la reunión --que se efectuó en inglés y sin la presencia de traductores--, hubo un encuentro bastante distendido en el lobby del edificio.
Ya en el salón principal, la presidenta del tribunal preguntó, tanto al embajador Allan Wagner, el agente peruano, como al embajador Alberto Van Klaveren, el agente chileno, por los plazos que propugnaban para la presentación de la memoria peruana y de la contramemoria chilena.
Se supo que ambos países plantearon que el plazo sea amplio, en vista de que hay una serie de formalidades por cumplir, exigidas por la corte, que van desde el formato del documento y el tipo de letra hasta una traducción impecable al inglés de todo lo que se presente, lo cual requiere un trabajo muy minucioso. "No puede haber un error. Todo eso requiere mucho tiempo material de labor, más allá del trabajo sustantivo", comentó desde La Haya el embajador Wagner a El Comercio.
Tanto el canciller José Antonio García Belaunde en Lima como el agente peruano en Holanda destacaron que, en la reunión, Chile y Perú coincidieran en los plazos para la presentación de los documentos. Ambos funcionarios se excusaron de revelar el tiempo planteado. La presidenta de la CIJ llevará la propuesta consensuada ante el pleno del tribunal supranacional (integrado por 15 miembros), que dentro de una semana fijaría el tiempo otorgado a cada una de las partes.
Los plazos serán iguales tanto para el Perú como para Chile. Es decir, si al Perú le otorgaran nueve meses --de marzo a diciembre del 2008-- para presentar la memoria (los argumentos de la demanda), Chile tendrá el mismo tiempo --de enero a setiembre del 2009-- para presentar su contramemoria (los argumentos que rebaten la posición peruana). Los plazos ya empezaron a correr desde ayer.
El embajador Wagner destacó que el Perú no empezaba de cero, ya que la cancillería trabaja desde hace un buen tiempo en la memoria.
Antes de que la cita de ayer concluyera, la titular de la CIJ le consultó a ambos agentes si tenían algo que agregar sobre los aspectos procesales. Ni Wagner ni Van Klaveren realizaron acotación alguna. "No se ha tratado ningún tema de fondo, porque la reunión no tenía por objeto eso", refirió Wagner. En caso de que Chile decidiera presentar una objeción preliminar a la competencia de la corte, podrá hacerlo desde ahora hasta los tres meses siguientes a la presentación de la memoria nacional.
A AGILIZAR EL TRÁMITE
En Lima, el canciller García Belaunde comentó que se espera que el proceso no se dilate demasiado. "Está en juego el prestigio de la corte. Si bien nadie duda de su honorabilidad, a veces se cuestiona su lentitud. Hay críticas en el sentido de pedir hacer más expeditivos los procesos, tal es una preocupación de la presidencia de la corte que influirá en el momento en que se tome la decisión (de fijar los plazos)".
Decisión soberana
Sobre la queja chilena por distribuir cartillas con la posición marítima peruana en los colegios, el canciller señaló que es un derecho soberano del Perú. "Ellos podrían hacer lo mismo: informar en qué consiste la postura chilena. Es su responsabilidad, es su derecho (...) Es una lectura equivocada (la del canciller Foxley) de una decisión soberana que no estamos sometiendo a consideración".