Los procedimientos se dilatan porque la mayoría de predios no tiene titulación. La remoción de escombros en Pisco se halla al 90% y en Chincha al 65%
Por Gabriela Machuca Castillo
Los pobladores huancavelicanos de las provincias de Castrovirreyna y Huaytará que llegaron el pasado 23 de febrero hasta la ciudad de Ica para asistir a la Audiencia de la Reconstrucción, organizada por El Comercio, reclamaron en aquella oportunidad haber recibido muy poco apoyo tras el terremoto del 15 de agosto del 2007. El sentimiento que expresaron entonces encuentra asidero ahora, luego de que el ministro de Vivienda, Enrique Cornejo, reconociera ayer que el proceso de reconstrucción en estas áreas rurales es todavía lento y que falta mucho por trabajar.
A decir de la autoridad, ello se debería a que en estas partes altas de la sierra muy pocos predios cuentan con títulos de propiedad, lo que dificulta la toma de acciones concretas dentro del proceso de reconstrucción.
"La gran tarea allí es hacer el saneamiento físico-legal correspondiente y, luego, titular. Nuestros equipos del Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) ya se encuentran trabajando en las zonas con ese objetivo", señaló.
Agregó que especialistas de Sencico también planean la edificación de viviendas de adobe mejorado, material que sería el idóneo para la zona andina en la que se encuentran las dos provincias más golpeadas por el gran sismo en Huancavelica.
AVANCES EN LA REGIÓN ICA
Según Cornejo, en las provincias de Pisco, Chincha e Ica donde los avances del proceso de reconstrucción son mucho más evidentes.
Así, la remoción de escombros y la demolición de viviendas e instalaciones en Pisco se encuentran al 90% (se han removido 230.000 metros cúbicos), mientras que en Chincha el proceso se encuentra al 65%. En Ica, por último, aún faltan retirar 14.000 metros cúbicos de escombros.
Cornejo señaló, además, que el Banco de Materiales ha entregado a la fecha 9.700 bonos (consistentes en 6.000 soles cada uno), con el cual las personas perjudicadas por el terremoto pueden comenzar a reconstruir sus casas. Recordó que se ha ampliado, de 60 a 90 días, el período de vigencia de la utilización de la tarjeta Banmat, con la cual se puede cobrar el mencionado bono.
También anunció que más de 2.500 familias han optado por el programa Sitio Propio de Mivivienda para construir una casa totalmente nueva, y que a la fecha se han entregado, junto con entidades privadas y la cooperación internacional, 11.825 viviendas temporales.
Reconoció que la entrega de títulos de propiedad no ha avanzado como se hubiera esperado, pues solo se han entregado 3.962, cuando la meta es llegar a 20.000. No obstante, 130 proyectos de agua y saneamiento en esas tres provincias iqueñas ya han sido aprobados, nueve se encuentran en ejecución y siete han sido culminados.
Cornejo sostuvo que la reconstrucción ha costado hasta el momento US$247 millones, si se cuenta los fondos públicos, los privados y los provistos por la ayuda internacional.
El plan de Forsur para la reconstrucción
El fondo para la reconstrucción del sur (Forsur), en tanto, invertirá S/.19'512.341 para rehabilitar y reconstruir infraestructuras en Ica, Huancavelica y Lima. La medida forma parte del plan de reconstrucción que la institución aprobó esta semana. Este, además, impulsará el desarrollo de nuevos destinos turísticos y pondrá en valor la Reserva Nacional de Paracas.
A decir de Cornejo, la culminación del plan, que será presentado y publicado oficialmente pronto, es un paso importante en el proceso, ya que no solo recoge lo que se ha hecho hasta ahora, sino que también plantea la edificación de ciudades modernas y ejemplares.
DEL CONSULTOR
JORGE MARISCAL VALVERDE. Epecialista en gestión de riesgos
Avance aún es insuficiente
Si bien en Pisco se ha logrado remover el 90% de escombros, en Chincha el aporte de maquinarias es casi nulo. Los escombros fueron removidos por los municipios y, sin desmerecer los datos oficiales, apenas se ha recogido un 40%.
En cuanto a las viviendas, es necesario saber cuál es la cobertura real frente al número total de damnificados. Si comparamos el número de damnificados con el de personas que han accedido al fondo Mivivienda, la cobertura solo es del 3%.
En términos generales, la respuesta a las familias damnificadas no ha mostrado una dinámica adecuada. Es necesario un mejoramiento en el diálogo entre el Gobierno Central y las municipalidades.
Debe incrementarse el parque de maquinarias para poder concluir con el levantamiento de escombros y transferir fondos a las municipalidades para que puedan ejecutar esta acción. También ampliar la participación de las organizaciones locales territoriales (dirigentes barriales) y funcionales (organizaciones de mujeres), para el control social de las acciones y a su vez gestionar la reconstrucción.
El apoyo técnico del Gobierno Central a las comunas es fundamental. De otra manera, no se podrá terminar de acreditar a los damnificados para que puedan acceder a los bonos y programas de vivienda.