Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
JUAN JOSÉ MILLÁS Y LOS CAMINOS DE LA MEMORIA

Entre la vida y la ficción

Por Gabriel Icochea Rodríguez

Con El mundo, Juan José Millás desafía la división tradicional de los géneros literarios. ¿Es una novela o el fragmento de una memoria? En la dificultad de encontrar una respuesta clara, hallamos la amplitud del género defendido por Kundera, mimetizándose en otros o recreándose a sí mismo.

Por lo demás, si hay algo que caracteriza a la autobiografía, a diferencia de las memorias, es su carácter intimista. A través de la obra, el autor recorre no sólo su existencia sino todas sus posibles interpretaciones. La vida se halla sobreinterpretada desde diversos puntos de vista. Aparecen deslumbrantes los paradigmas de la infancia: su madre, un amigo que estimula su prolífica fantasía, la dureza de un amor temprano, la opacidad de su padre, la ciudad.

El mundo se convierte alegóricamente en una calle y en las personas que se hallan dentro. Cuando el autor dice que ha intentado toda la vida librarse del barrio de su infancia, quiere decir que su tentativa ha sido huir de las cicatrices de la niñez, de los recuerdos que se mezclan en ambigüedades, en terribles ausencias. Pero nadie puede huir de su infancia, la llevamos dentro, es la base sobre la cual se construye todo lo demás. Allí encuentra Millás las claves de la existencia: su tendencia edípica y su desbordante fantasía, que son el origen de su condición de escritor. Pero hay más: el niño que camina solitario imaginando sagas o el alumno que no aprende las lecciones porque se halla sumergido en una trama de la cual él mismo es el protagonista es, sin duda, el novelista en forma embrionaria. La imagen usada al inicio y varias veces más por el autor, un bisturí que al mismo tiempo que corta, cauteriza, alude a la condición terapéutica de la escritura. A través de la escritura nos salvamos en varios sentidos y Millás es un salvado por la escritura. A través de la creatividad puede traspasar los límites de la existencia.

La creatividad se registra como un mecanismo de defensa. ¿Qué nos salva de las duras realidades sino la fantasía? Y la escritura no solo abre las viejas heridas o nos muestra el rostro monstruoso de la soledad, también nos aleja de lo que Millás denomina el infierno: "¿En qué habría consistido el infierno? En ser un individuo opaco, intransitivo, sin intereses culturales, sin inquietudes filosóficas, sin ambiciones literarias, tal vez sin tendencias burguesas". La condición del artista es aquella en la cual se opera una percepción mágica de la realidad. Las cosas no poseen un significado materialista sino simbólico. En uno de los fragmentos más destacados de la obra, el personaje central es invitado por un amigo suyo a observar, desde un sótano, la calle. La percepción es la de un espacio mágico; una perspectiva que puede ser considerada la perspectiva divina, un punto de vista privilegiado. La idea de que las cosas no son según el sentido común, sino el significado diferente que les atribuimos, esa es la percepción que el arte le confiere a la realidad. En un fragmento extraordinario el protagonista del libro tropieza con un lugar que le impide el paso, entonces arroja una piedra contra un objeto y lo rompe. Entonces aparece un individuo que le reprocha su actitud y desaparece. Millás interpretó que el extraño era Dios; era Dios quien le reprochaba al niño su falta de corrección. Alguien que se muestra decepcionado por actitudes tan pobres.

El mundo empieza con un motivo interesante: el autor tiene intención de tirar al mar las cenizas de sus padres y finaliza utilizando la misma motivación, el autor arroja las cenizas al mar. Es el último intento por romper con el pasado, de decir que dejó de ser niño y que se aleja. Aunque nunca nos alejemos realmente del pasado, nunca lo dejamos de intentar. Con este libro, Millás ha logrado un fresco estupendamente escrito de los laberintos de la niñez y ha volcado, con sinceridad, su gran personalidad creadora.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook