Por Fabiola Torres López
Los taxistas conocen bien el problema y algunos intentan sacar ventaja. Le debe haber sucedido: detiene uno, dos, tres y hasta cuatro taxis, pero todos le ponen cara de espanto si su destino es el Centro de Lima. Los que aceptan llevarlo se desquitan con su billetera.
El lento y pesado tránsito vehicular es casi una característica de las calles del Centro de Lima, pero por estos días el cierre del Paseo de los Héroes Navales (lado sur-norte), una de las principales arterias de ingreso al corazón de la ciudad, agudiza la congestión a cualquier hora del día.
Carola Cuadros, coordinadora de proyectos de la Municipalidad de Lima, informó que esta vía permanecerá cerrada por 45 días, es decir, hasta que concluya la construcción de los accesos peatonales en los extremos de la estación central y una salida vehicular subterránea hacia el jirón Lampa.
Por esta razón, desde el jueves pasado está vigente el plan de desvíos, cuyo real funcionamiento pudo evaluarse recién ayer, ya que pasados los días feriados, el centro retomó su usual flujo vehicular. De acuerdo con la Gerencia de Transporte Urbano, entre las 7:00 a.m. y 9:00 a.m., unos 5.000 vehículos ingresan al Centro de Lima por el Paseo de los Héroes Navales.
Ayer debieron usar las rutas alternas: las avenidas Manco Cápac e Iquitos. Además, aquellos conductores que vinieron por la Vía Expresa del Paseo de la República y no tomaron en cuenta las señales de desvío hasta llegar a la plaza Grau, tuvieron la alternativa de doblar hacia la derecha e ingresar al centro por el jirón Cotabambas, donde hubo poca congestión. Sin embargo, el mal humor de varios conductores reflejó que el plan de desvíos no funcionó como se esperaba, pese a la colocación de señales y la asignación de 100 policías.
El punto más crítico fue el cuello de botella que se formó en el cruce del jirón Sandia y la avenida Carlos Zavala. En esta zona confluyen los vehículos que vienen de la avenida Iquitos y el jirón Cotabambas para salir hacia el jirón Roosevelt e ingresar al centro. Ello generó un atolladero permanente. En las avenidas Iquitos y Manco Cápac se formaron largas colas de vehículos, al igual que en la Vía Expresa del Paseo de la República, donde la cola de autos iba desde la plaza Grau hasta la altura del Estadio Nacional.
Carola Cuadros indicó que los problemas de congestión registrados ayer se debieron a dos factores: los conductores no prestaron atención a las señales de desvío y el inicio de los días laborables que trajeron consigo el aumento de visitantes al Centro de Lima y el incremento del número de vehículos.
EN PUNTOS
4 Si bien la Municipalidad de Lima informó que se asignaron cien policías para ordenar el tránsito en las rutas alternas, estos solo permanecieron durante las horas punta.
4 Los conductores que se dirigen desde la Vía Expresa del Paseo de la República hacia Breña pueden doblar por el Paseo Colón.
4 Los que vienen por la parte superior de la vía expresa de Grau, de este a oeste, deben doblar a la izquierda por la Av. Abancay.