CHINA. ACCIDENTADOS JUEGOS
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. En medio de estrictas medidas de seguridad y a bordo de su avión privado, un Airbus A330 de Air China, la antorcha olímpica llegó la mañana de ayer al terminal tres del aeropuerto de Beijing. La nueva ampliación estuvo lista desde principios de año para recibir al fuego olímpico.
Las fuertes medidas dispuestas por el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing (Bocog) tuvieron como objetivo neutralizar posibles manifestaciones pro boicot. El día anterior, activistas que defienden la causa del Tíbet intentaron bloquear el trayecto de la antorcha en Grecia.
Liu Qi, presidente del Comité Organizador del Bocog y que había recibido el fuego olímpico en Atenas, bajó las escaleras del avión portando la linterna que guarda la llama sagrada. Fue recibido por Zhou Yong Kan, miembro del Buró Político del Partido Comunista de China y ministro de Seguridad Pública.
En un vehículo especial, la comitiva olímpica se dirigió a la plaza Tiananmen, la cual había sido cerrada al público desde la noche anterior. La emblemática explanada lucía banderas chinas y una reproducción del altar sagrado del Templo del Cielo, otro monumento histórico de la capital, donde antiguamente los emperadores hacían sus ofrendas a los dioses.
Tres horas antes de la llegada de la antorcha, más de 4.000 artistas y voluntarios cuidadosamente seleccionados esperaban el inicio de la ceremonia de bienvenida. También fueron invitados los embajadores de los países que recibirán el fuego olímpico como parte de su recorrido mundial.
LLEGA EL FUEGO
El fuego sagrado llegó a las 11 de la mañana a la plaza Tiananmen dentro de una linterna que llevaba uno de los tres jóvenes portadores. Fue seguida por la cúpula del poder, encabezada por el presidente Hu Jintao. Entre los líderes de alto nivel estuvieron presentes el vicepresidente Xi Jinping y el alcalde de Beijing, Guo Jilong. A ambos lados de la alfombra roja, jóvenes representantes de las 56 etnias, incluyendo la tibetana, custodiaban a la comitiva.
El presidente del Comité de Coordinación del COI para Beijing 2008, Hein Verbruggen, leyó un discurso del presidente del COI, Jacques Rogge, en el que destacó la importancia y el simbolismo del fuego olímpico que no solo anuncia la llegada de los juegos, sino que también extiende un mensaje de paz al mundo.
En una de sus primeras apariciones públicas de carácter oficial tras su nombramiento hace dos semanas, el vicepresidente Xi describió los JJ.OO. como el sueño de 1.300 millones de chinos que hoy se ha vuelto realidad.
El presidente Hu Jintao fue el encargado de encender el pebetero colocado en el centro de la plaza y frente al retrato de Mao, a la entrada de la Ciudad Prohibida. Considerado un héroe en China, el deportista Liu Xiang, plusmarquista mundial de 110 metros vallas y campeón olímpico en Atenas 2004, recibió la antorcha de manos del presidente chino y dio así comienzo oficial a los relevos dentro y fuera de China.
El periplo llamado Viaje de la Armonía, cuyo lema es "Enciende la pasión, comparte el sueño", recorrerá 137.000 kilómetros durante 130 días y viajará por 134 ciudades de 21 países y regiones de los cinco continentes con la participación de 21.880 portadores de la antorcha.
Se trata del recorrido de mayor duración y con el mayor número de portadores en la historia de los Juegos Olímpicos. Según los organizadores chinos, la llama también hará parte del recorrido en bicicletas, barcos, trenes e incluso a caballo.
EN PUNTOS
4 Una antorcha especial viajará a Lhasa, capital del Tíbet, donde ascenderá al Everest (8.848 metros) durante los primeros días de mayo. La llama oficial se dirigirá el martes a Almaty, Kazajistán, en la que constituye la primera escala de su recorrido mundial.
4 De vuelta a territorio chino, la antorcha oficial arribará el 3 de mayo a Sanya, en el extremo meridional del país, para iniciar el relevo en la parte continental. El recorrido --que cubre 113 ciudades-- durará un total de 97 días y participarán más de 19.000 portadores.
Lea el post "Llamas a mí", en el blog de Patricia Castro Obando