Por Carlos Necochea Flores. Enviado especial
CUSCO. Se proyecta que el mundo deberá aumentar en los próximos lustros la producción de alimentos y también los cultivos agrícolas en más del 60% para satisfacer las necesidades de una población que crece y se urbaniza aceleradamente.
En este contexto, la papa de-sempeñará una función decisiva como respuesta a estos desafíos. Para ello se deberá aumentar la producción mejorando la calidad del material de siembra, contar con sistemas agrícolas sostenibles, disponer de variedades que consuman menos agua, sean más resistentes a plagas y enfermedades y estén en condiciones de soportar el cambio climático.
Estas fueron algunas reflexiones de más de un centenar de científicos provenientes de todo el mundo en la cumbre mundial denominada La Ciencia de la Papa para los Pobres: Desafíos para el Nuevo Milenio que se realizó en el Cusco, una de las zonas de origen del tubérculo andino.
PREOCUPACIÓN
Uno de los temas que generó preocupación fue el calentamiento global, pues constituye uno de los principales problemas que amenazan a la biodiversidad de la papa, cuyo centro mundial se encuentra en el Perú.
En la reunión los científicos advirtieron que de no encararse el problema a través de intensas políticas de investigación, protección de los cultivos de la papa y, por cierto, decisiones en los más altos niveles gubernamentales para impulsar el tubérculo andino, en los próximos años podrían desaparecer muchas de las más de 5.000 variedades existentes en todo el planeta.
El biólogo Roberto Quiroz, del Centro Internacional de la Papa (CIP), una de las entidades organizadoras junto con la FAO de esta cumbre mundial, advirtió que el cambio climático afectará con gran intensidad a la región andina, donde crece la mayor parte de variedades de este tubérculo.
Este serio problema dará lugar a la aparición de una serie de plagas y enfermedades, como el llamado amarillamiento de venas, que incluso ya se viene propagando peligrosamente por algunas zonas de nuestro continente.
EN PUNTOS
4Se conoció que en el CIP se impulsan programas no solo de prevención, sino también de adaptación frente al calentamiento global.
4Un banco genético de semillas con 3.000 variedades, bancos de germoplasma y capacitación a campesinos son algunos planes con miras al futuro.