Por Fernando Vivas
Mucho ruido y ni una nuez. Pura pastilla para levantar la moral y ni un jale para levantar el ráting que justifique lo publicado por el blog Desdeeltercerpiso y extraído del Consucode : que RBC (siglas de Red Bicolor de Telecomunicaciones, pero también del ego chaqueta de Ricardo Belmont Cassinelli) ha aumentado el monto recibido de publicidad estatal de 5.652 soles en el 2005 a 283.967 en lo que va del 2008.
El canal ha mejorado pero, vamos, en el 2005 era nada y hoy es poca cosa. No se explica el apabullante aumento. Tan modesto luce el canal que ni siquiera paga para ser medido por Ibope, la empresa que establece los rátings y cuya información es consultada por los anunciantes antes de comprar espacios.
La lectura maliciosa se impone: Miguel del Castillo, hijo del primer ministro Jorge del Castillo y funcionario de RBC, no solo se habría dedicado esta temporada, junto con su socio y gerente general del canal, Luis Alfonso Morey, a armar teorías del complot o a intrigar con anuncios como el de contratar a César Hildebrandt, sino que también habría tocado puertas de entes y empresas del Estado impresionándolos con su estirpe castellana.
Razón suficiente para que se investigue el tema, pues el manejo de la publicidad estatal ha sido, históricamente, fuente de relaciones perversas entre los medios y los gobiernos. Recuerden que Montesinos bancó a Laura en 1999 con plata del Estado cuando los anunciantes privados le pusieron su primera luz roja.
Por supuesto, queda la duda de si el resto de medios esté recibiendo de más o de menos. Llamé a la Oficina Nacional Anticorrupción (ONA) e Iván Meini, jefe de la Unidad de Investigaciones, me dijo: "Pediremos información por conducto oficial sobre la publicidad estatal en medios y cómo está distribuida, en función a qué criterios se asigna, cuánto, a quién y por qué". La ONA está adscrita a la PCM, pero confío en su probidad para llevar a cabo estas pesquisas que demandan la colaboración de ese despacho que, de paso, podría contarnos por qué acaba de cambiar al jefe de su oficina de Comunicación Social, Jaime Asián, por Ernesto Amans. Estaremos atentos.