El vehículo espacial europeo Julio Verne se acopló ayer con éxito por primera vez a la Estación Espacial Internacional (EEI), lo que abre la puerta a la independencia europea en el desarrollo de esa base internacional. La maniobra se llevó a cabo de forma automática y sin intervención humana, ni de los astronautas en la EEI ni del personal en Tierra. El acoplamiento se dirigió desde Francia.