Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
¿APARICIÓN A MITAD DE JUICIO A FUJIMORI ES SIMPLE COINCIDENCIA?

Sosa Saavedra fue capturado tras estar siete años en la clandestinidad

Policía lo atrapó en Barranco, cuando iba a visitar la casa de una hermana. Se encuentra en la carceleta del Palacio de Justicia y pasará a un penal

Por Mario Mejía Huaraca

Tras vivir siete años en la clandestinidad, Jesús Sosa Saavedra, ex jefe de uno de los tres subgrupos en que se dividió el destacamento Colina, ya se encuentra por fin tras las rejas. Fue detenido por la policía ayer en Barranco, cuando caminaba tranquilamente por la cuadra 8 de la avenida Bolognesi, cerca del óvalo Balta. Anoche durmió en la carceleta del Palacio de Justicia y hoy será recluido en un penal que aún no se ha definido.

Sosa, también conocido con el apelativo de 'Kerosene', por su presumible costumbre de calcinar a sus víctimas para evitar su identificación, no opuso ninguna resistencia cuando dos agentes de la División General de Inteligencia del Ministerio del Interior --que le venían pisando los talones desde hace varios días-- lo detuvieron cuando salía de la casa de una de sus hermanas en Barranco. Eran las 9 a.m. No portaba armas, solo un teléfono celular y algo de dinero. Con apoyo de policías de la zona, los agentes lo condujeron a la comisaria de Barranco.

El siniestro ex agente de inteligencia, quien tenía siete requisitorias, declaró ante la prensa, tras un recorrido por la sede de la Policía Judicial, la oficina del Instituto de Medicina Legal, nuevamente la comisaría de Barranco y la sede de la Policía de Requisitorias, que el grupo Colina sí existió, aunque se cuidó de no mencionar el nombre, solo se refirió al grupo como "el destacamento de inteligencia". Preguntado por qué participó en los hechos de sangre que se le atribuyen al comando de aniquilamiento, contestó "luché por mi país".

Dijo, además, que en su momento iba a decir quién daba las órdenes. Interrogado sobre las declaraciones hechas por su ex jefe Santiago Martin Rivas en el juicio contra el ex mandatario Alberto Fujimori, dijo enérgicamente "No sabe lo que habla, lo voy a desmentir".

En medio del tumulto periodístico y policial, añadió que el comandante general Hermoza Ríos "participó por intermedio de Martin Rivas".

Llamó la atención su afán por exculpar al ex mandatario Fujimori de las acciones de Colina, en coincidencia con lo que la defensa del ex presidente esgrime como estrategia durante el proceso. "El presidente nunca supo nada del grupo", dijo hasta en dos oportunidades este protagonista de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta.

Gloria Cano, abogada de las víctimas de Colina, tras destacar la importancia de la captura de Sosa, restó importancia a sus declaraciones. Señaló que este no estaba en capacidad de saber si el entonces mandatario sabía o no de lo que hacía el destacamento. "El tenía como jefes a Martin y Pichilingue, y estos a su vez a Rodríguez y Rivero Lazo, y ellos a Hermoza Ríos; entonces cómo iba a saber", argumentó.

Cerca de la una de la tarde, Sosa fue conducido a la sede de los juzgados anticorrupción en San Isidro. Allí, en el Sexto Juzgado Penal, que lo requería por el delito de secuestro y desaparición de la ex agente Mariella Barreto, le tomaron la primera instructiva, y luego fue puesto a disposición del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), que lo trasladó a la carceleta de Palacio de Justicia, donde permanecía hasta el cierre de esta edición.

Una vez recluido en un penal, Sosa deberá ser sometido a juicio en los tres procesos judiciales que los tribunales le tienen abierto por múltiples crímenes.

El abogado de la parte civil Ronald Gamarra calificó de importante esta captura, pues "Sosa tiene que responder ante la justicia por sus crímenes. Su testimonio es valioso y hay que escucharlo en sus propios juicios y en el de Fujimori, en el que puede funcionar como testigo".

Gisela Ortiz, familiar de las víctimas de La Cantuta, dijo: "Sosa es un jefe del grupo que ha asesinado a nuestros familiares, tiene que pagar por sus acciones, no puede haber impunidad", sostuvo tras aclarar que Sosa no era el único miembro de Colina que estaba libre. Informó que todavía hay un integrante que falta ser capturado: la agente Haydée Terrazas Arroyo.

ANTECEDENTE
El más experimentado en guerra sucia (*)
Jesús Sosa Saavedra era uno de los integrantes del grupo Colina con mayor experiencia en los métodos vedados de la lucha antisubversiva .

Tras ser instruido para interrogar, ejecutar y desaparecer terroristas , en 1983 fue destacado a Ayacucho para luchar contra Sendero Luminoso. En esa zona se produjeron muchas desapariciones, muertes y entierros clandestinos en las que habría tenido una activa participación.

En esa época formaba parte del grupo de inteligencia llamado Escorpio que lideraba Santiago Martin Rivas. "El era el jefe del equipo. Trabajamos durante dos años en varias operaciones en Lima y en otros puntos del país", declaró a un diario hace poco.

Sosa y otros integrantes de Escorpio pasarían a formar parte del grupo Colina. Justamente para eso fue traído a Lima en 1991. Sus compañeros lo describen como un sujeto despiadado y de sangre fría. Quizás por eso Martin Rivas lo designó como jefe de uno de los tres subgrupos del destacamento Colina.

Martin Rivas, durante su testimonio en el juicio contra Fujimori, admitió que trabajó con él y mantuvo una buena relación, pero expresó que en el libro "Muerte en el Pentagonito", escrito por el periodista Ricardo Uceda, se lo pinta como un gran guerrero y comando del Ejército cuando en realidad más parecía un "jockey que apenas pesaba 50 kilos". Es que Sosa era quizás el más bajito y delgado del grupo.
(*) Jesús Sosa Saavedra Agente de Inteligencia

DEL CONSULTOR
ERNESTO DE LA JARA. Abogado

Palabra de asesino
La captura de Jesús Sosa es una noticia positiva. Primero, porque es un acto de justicia: con su detención, los más importantes integrantes del destacamento Colina están presos. Pero también lo es porque se trata de otra importantísima fuente de información. Pero el que lo sea no significa creer que lo que diga sea verdad necesariamente. Apenas Sosa fue detenido, la otra noticia que fue levantada, especialmente por quienes quieren evitar a toda costa que Fujimori sea condenado, fue que el famoso 'Kerosene' exculpaba de todo a Fujimori.

¿Cómo creer en la palabra de un asesino? Quien puede matar una y otra vez, puede mentir. ¿De qué depende que los jueces le otorguen valor probatorio a la palabra de este tipo de personas? De los resultados que arroje un análisis riguroso, objetivo, inteligente y muy bien informado. Habrá que preguntarse, por ejemplo, por la coherencia del testimonio, así como con los hechos ya demostrados a través de otras pruebas. De las circunstancias en que se realiza: en este caso resulta sospechoso que sea la segunda vez que cae un Colina que declara a favor de Fujimori, justo cuando se está a punto de expedir sentencia en el caso de La Cantuta.

Hay que tratar de descubrir qué tipo de lógica podría explicar el sentido de sus declaraciones y los cambios respecto de una versión anterior. Habrá que ver si la versión en su conjunto resulta mínimamente verosímil. Si refuerza o contradice el sentido de testimonios rendidos por otras personas, asesinos o no, pero que ya han sido considerados consistentes. Si son compatibles o no con lo que aportan otras pruebas (documentos, pericias, etc. ) y, por último, tan elocuente será lo que diga como lo que calle, o cuando manifieste no recordar o no saber, y cuando se reserve el derecho de guardar silencio.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook