Un menor de 5 años murió ayer en un incendio originado por una vela mientras dormía junto con sus hermanos y primos en su precaria vivienda del asentamiento humano Villa Alejandro, en Villa María del Triunfo.
Su madre, Carmen Francia Vargas, de 25 años, había salido de noche a las inmediaciones de la plaza Manco Cápac, en La Victoria, donde trabaja vendiendo caramelos. Dejó a sus tres hijos --uno de 7 y otro de 2, además del de 5 años-- acompañados por sus primos de 11 y 14 años.
La tragedia golpeó a medianoche, cuando uno de los chicos encendió una vela para cambiarle al pañal al más pequeño. El sueño los venció y, cuando despertaron, estaban envueltos en llamas. Sus gritos levantaron a los vecinos, quienes solo lograron rescatar a cuatro de los cinco menores. Los bomberos llegaron tarde.
¿POR QUÉ ESTABAN SOLOS?
Este es el tercer niño que falleció en circunstancias de ese tipo en la última semana. La noche del martes, Susana Castro pagó con la vida de sus dos hijos más pequeños el error de encerrarlos en su casa cada vez que salía a trabajar. La vivienda se incendió con sus niños adentro debido a que había dejado una vela encendida cerca de un balón de gas.
En lo que va del año, otras dos familias estuvieron a punto de perder de la misma manera a siete niños en Ate-Vitarte y El Agustino, pero los bomberos los rescataron. Sin embargo, los hombres de rojo no pudieron hacer lo propio con otros 38 niños que entre el 2006 y 2007 fallecieron en incendios originados en sus viviendas, de acuerdo con estadísticas nacionales, que en realidad solo muestran las emergencias que los bomberos pudieron atender o se les reportó.
"En todos los casos hubo varias constantes: los niños estaban solos, con las puertas de la casa aseguradas y había objetos que podían provocar situaciones de peligro", dice el comandante Jorge Vera, ex jefe de prevención e investigación de incendios del Cuerpo General de Bomberos. De hecho, la Asociación de Ayuda al Niño Quemado (Aniquem) advierte que más del 90% de quemaduras de menores de edad se producen en el hogar.
Cuando el padre trabaja, la madre también y los hijos están fuera de su vigilancia demasiado tiempo empiezan los problemas. La organización Acción por los Niños detectó que el 40% de menores de Lima pasa más de cuatro horas diarias sin la presencia de sus padres en casa. El sondeo, realizado hace dos años, se aplicó a 500 niños y adolescentes entre 11 y 17 años en Lima Metropolitana. La respuesta no ha variado en las encuestas de los dos últimos años en las que se colocaron preguntas relacionadas.
Los menores refirieron que sus padres trabajan y los dejan a veces al cuidado de los abuelos, un tío, la vecina o el hermano mayor, quien no necesariamente es un adulto.
Cuando se trata de niños pequeños, los riesgos de que se expongan al peligro son mayores si no están con una persona con capacidad y disponibilidad para cuidarlos. "La mayoría de accidentes en el hogar tiene como causa el descuido y la falta de prevención. El 90% de niños se quema con líquidos calientes y el 10% por fuego", dice la doctora Mary Mallca, vicepresidenta de Aniquem.
Desde el 2002 hasta la fecha, esta organización ha atendido a 1.500 menores que sufrieron quemaduras graves por accidentes en su hogar. Mallca afirma que hay otra constante: la mayoría de las víctimas procede de familias pobres, un factor que determina la vulnerabilidad del hogar.
LAS GUARDERÍAS
Si bien hay una amplia oferta de guarderías en la provincia de Lima, compuesta principalmente por 3.945 cunas jardines privadas, los hijos de madres de bajos recursos no pueden acceder a estas. Ellas optan por protegerlos de los peligros de la calle encerrándolos en casa sin tomar en cuenta que en su propio hogar puede estar el peligro.
Desde la década del noventa funcionan los wawa wasis como alternativa para los hijos de hogares pobres, pero dicho programa del Estado ha sufrido recortes en su presupuesto . En el 2006, se le quitó seis millones de soles y su cobertura se incrementó en 3.000 niños, de acuerdo con un estudio de Enrique Vásquez, investigador de la Universidad del Pacífico. En todo el país, hay 50.000 menores atendidos en los wawa wasis, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes).
RECOMENDACIONES
4Explíquele a los niños sobre la gravedad de los accidentes que generan quemaduras. Mantenga fósforos y encendedores fuera de su alcance.
4Use portavelas y colóquelas lejos del material inflamable de su hogar. Asegúrese de que no haya cables pelados ni sobrecargas en los enchufes de su vivienda.
4No deje bebidas calientes (café, té, sopa, leche) en mesas con manteles. El agua puede quemar a un niño, tanto como el fuego.
4Los varones de 6 a 10 años de edad tienen mayor riesgo de quemaduras porque son más inquietos, según las estadísticas de Aniquem.