Jorge Saldaña Ramírez
La Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (LOPE) vuelve a la palestra, pero desde otro ángulo. Esta vez la polémica consiste en que, al parecer, el propio Poder Ejecutivo no estaría cumpliendo lo que dispone esta norma legal.
Resulta que el Poder Ejecutivo ha dictado una nueva Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Agricultura mediante el Decreto Legislativo 997, con fecha 13 de marzo, al amparo de la Ley 29157, la cual es una norma autoritativa que aprobó el Congreso de la República, con que se da al gobierno la facultad de legislar sobre materias relacionadas con la implementación del acuerdo de promoción comercial entre el Perú y Estados Unidos.
En efecto, en el inciso b del artículo 2 de dicha ley se señala que el Poder Ejecutivo puede dictar decretos legislativos para mejorar el "marco regulatorio, fortalecimiento institucional y simplificación administrativa y modernización del Estado".
Sin embargo, la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (LOPE) --vigente después de la ley autoritativa 29157-- dispone que para redimensionar y reorganizar los ministerios solo se requiere un decreto supremo, con el voto aprobatorio del Consejo de Ministros".
El Comercio tuvo acceso ayer al oficio remitido por la presidenta de la Comisión de Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la Gestión del Estado del Congreso, Rosa Florián (Unidad Nacional), a la Presidencia del Consejo de Ministros, a través del cual pide que se le informe cuáles son las fuentes básicas para dar el Decreto Legislativo 997. Hasta el momento no existe ninguna respuesta formal de la PCM.
En el oficio se consulta si la creación de la Autoridad Nacional del Agua, del Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural y del Instituto Nacional de Innovación (que forman parte del Decreto Legislativo 997) está sujeta a lo que dispone la LOPE.
Fuentes allegadas a la secretaría general del Ministerio de Agricultura informaron ayer a El Comercio que la actual reestructuración del sector está acorde con la Ley 29157. Las fuentes subrayaron que la propia LOPE no excluye la opción de que, por la vía de la dación de un decreto legislativo (otra vía diferente a la de un decreto supremo), se haya dispuesto reestructurar ese sector estatal.
Estas fuentes refirieron, además, que la norma legal que dispone la actual reorganización del Ministerio de Agricultura tuvo el visto bueno de la Secretaría de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Se aseguró que estas explicaciones y otras razones legales se comunicarán formalmente en el transcurso de las próximas horas a la Comisión de Descentralización del Congreso.
El decreto legislativo es superior a un decreto supremoSolari explicó que si el Congreso puede derogar un decreto supremo por una ley, igual el Poder Ejecutivo puede dictar un decreto legislativo --que es una norma superior a un decreto supremo-- para disponer la reestructuración interna de cualquiera de sus organismos, más aun cuando cuenta con facultades legislativas para hacerlo.
"El decreto legislativo tiene fuerza de ley, y para los efectos prácticos tiene también la aprobación del Consejo de Ministros. El procedimiento es el mismo que dicta un decreto supremo, pero tiene mayor rango. El problema sería que se dispusiera reorganizar un sector con una norma inferior a un decreto supremo, como puede ser una resolución suprema o una resolución ministerial", indicó Solari.
Cuidado que el que calla, otorgaSalvo el actual caso del Ministerio de Agricultura, que está en proceso de reestructuración interna, no se conocen mayores revelaciones en los otros sectores estatales, excepto que se van a vender varias de las actuales sedes ministeriales.
Eso sí, empezó el debate público respecto de los alcances de lo que será el Ministerio del Medio Ambiente que amerita constituirse mediante una ley orgánica, tal como dice la LOPE.
Lo único "oficial" que se advierte en la actual coyuntura en relación con la reforma estatal --con la cual existe expectativa para que sea de fondo y no solamente de forma-- es el "silencio" que se respira en los predios del Gobierno.
Lo que relató hace poco el ex presidente del Consejo de Ministros Luis Solari en la página editorial de El Comercio, respecto de que un ministro de Estado había admitido en un foro organizado por el Acuerdo Nacional que "nadie se está ocupando de la reforma del Estado", llamó a preocupación y ahí quedó. No se supo en los días siguientes de réplica alguna por parte del Gobierno. Hay un refrán muy sabio que reza: "El que calla, otorga".