LA PAZ [AGENCIAS]. La empresa aceitera Fino, del grupo peruano Romero, advirtió que el fin de semana dejará de operar su segunda planta en Bolivia, debido a la crisis causada por un decreto gubernamental que prohíbe exportar ese producto, informó la agencia Efe, con información del diario boliviano "La Razón".
El gerente general de Industrias de Aceite Fino S.A. (IASA), Jorge Rada, confirmó que el fin de semana la planta de extracción de aceites situada en la región oriental de Santa Cruz parará sus operaciones. Esta aceitera, como otras del país, afrontan el problema de tener sus silos y depósitos casi al límite porque hace casi un mes el presidente Evo Morales prohibió la exportación del producto con el argumento de que su precio era muy elevado y debía garantizarse la provisión del mercado interno.
"Los silos ya están saturados porque la planta ya no tiene capacidad para moler soya y extraer aceite crudo, que se destina fundamentalmente a la exportación", sostuvo el ejecutivo.
A principios de esta semana, Fino también paró sus actividades en una planta de producción de aceites comestibles en Cochabamba, tras lo cual el presidente Morales amenazó en esa misma región con nacionalizar las empresas que frenen operaciones.
Respecto del mismo problemas, los empresarios que participan en el mercado boliviano advirtieron que la industria del aceite comestible colapsará en una semana si el Gobierno mantiene el veto a la exportación.
En tanto, el Ejecutivo instó al sector a bajar los precios para suspender la restricción. "Si los precios siguen disminuyendo, tomaremos eso como una buena señal", dijo el ministro de Producción, Javier Hurtado.