ASUNCIÓN [EL COMERCIO/AGENCIAS]. Los paraguayos indecisos tienen unas cuantas horas para decidir su voto en las elecciones generales de mañana, después de una larga, crispada y pesada campaña que comenzó a finales del año pasado.
En las últimas jornadas, la campaña proselitista se ha radicalizado por los duros ataques al favorito en los sondeos, el ex obispo Fernando Lugo. El suspendido sacerdote ha logrado aglutinar en torno a su candidatura a grupos de ideologías tan dispares como el centenario Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de centroderecha, asociaciones sindicales y campesinas o el minoritario Partido Movimiento al Socialismo (P-MAS) para tratar de terminar con 61 años de poder del Partido Colorado.
LA SOMBRA DE CHÁVEZ
Ayer, durante una conferencia de prensa para medios extranjeros, Lugo negó que de obtener la presidencia seguirá la línea de gobiernos de izquierda en la región, y aseguró que buscará darle a su país una identidad propia.
"Si bien valoramos los procesos democráticos de los gobiernos progresistas de la región, cada vez estamos más convencidos de que Paraguay tiene que hacer su propio proceso. Hay elementos comunes en la región, desafíos comunes, pero también procesos diferenciados. Nosotros queremos hacer nuestro proceso, con una identidad propia", sostuvo Lugo.
"Creemos que Paraguay no se inclinará. A veces ponen el dilema: China continental o Taiwán, (Hugo) Chávez o Estados Unidos. Paraguay mantendrá el justo equilibrio, Paraguay mantendrá relaciones con todos; no caerá ni en la sumisión por más grandes o pequeños que sean", sostuvo Lugo.
Las encuestas concedían una ventaja del candidato de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), de entre 6 y 11 puntos, sobre el segundo lugar, disputado entre la oficialista Blanca Ovelar y Lino Oviedo, un general retirado que estuvo preso durante tres años.
MÁS DATOS
4La oposición ha denunciado que el poderoso aparato político del Partido Colorado hará todo lo posible por evitar la victoria de Fernando Lugo.
4Unos 2,8 millones están aptos para votar en este país de casi 6 millones de habitantes.