Por Mario Fernández. Enviado especial
Montevideo. Cienciano se juega esta tarde la última carta que tiene el fútbol peruano para continuar presente en la Copa Santander Libertadores. Será en el estadio Parque Central, donde los rojos de Franco Navarro intentarán alcanzar la siguiente fase del torneo más viejo del continente.
Misterioso a más no poder ("para qué te voy a da la alineación si después por Internet se entera la parte contraria", nos dijo ayer antes de reconocer el estadio de Nacional), Franco está convencido de que hoy ganan. "A eso hemos venido; no nos va mal en el campeonato local, llevamos ocho partidos sin perder, qué más puedo esperar", añadió casi como golpeándose el pecho al mejor estilo de Tarzán.
Lo cierto es que la duda ronda desde el puesto de arquero. Juan 'Chiquito' Flores fue exigido a fondo y también Jesús Cisneros, el portero suplente, en teoría, que lo ha hecho bastante bien en los dos últimos encuentros del equipo cusqueño. ¿Quién atajará? Valgan verdades, solo Franco lo sabe.
El estratega cusqueño, además, reconoce que el Nacional de Gerardo Pelusso no tiene prisa por el triunfo porque hasta con un empate clasifica, pero que está en una racha impresionante nadie puede dudarlo, con su goleador Bruno Fornaroli convertido en el James Bond del fútbol uruguayo por tener licencia para... anotar.
Navarro ha tenido que reformular su once tras las lesiones de William Chiroque y Julio García, lo que ha significado una baja considerable en el rendimiento de su equipo en los últimos partidos.
Por su parte, su colega, nuestro conocido Pelusso, está más nervioso que nunca, y no porque tenga dudas de que hoy gana, sino por su actual figura, Richard 'El Chengue' Morales, quien sigue adolorido de la rodilla derecha. Una última cumbre en el camarín hoy entre Pelusso, el médico y el jugador determinará si el capitán de cancha sale de titular.
"Sabemos que el Cienciano vendrá a jugar su última carta, que dio descanso a varios titulares el fin de semana y que intentará sorprendernos. Buscaremos plantear un partido inteligente, sin desesperarnos pero siempre pensando en la valla rival", indicó Pelusso, que todavía disfruta del triunfazo 6-3 del fin de semana sobre River Plate por el Clausura uruguayo, cuando se repuso tras ir perdiendo 0-3.
El equipo uruguayo ya ganó sus dos anteriores cotejos de local. Derrotó 3-0 a Flamengo y 1-0 a Bolognesi, lo que habla bien de su gran jerarquía jugando en casa.
Todo está listo. El Parque Central solo tiene capacidad para 20 mil aficionados y debe llenarse hoy. Esperemos que el rojo cusqueño pueda imponerse al tricolor oriental para enmudecer a esa hinchada charrúa que está segura de ganar el partido.