Liverpool [Agencias]. Rojo de la vergüenza debe haber terminado el noruego John Arne Riise al final del partido de ayer en Anfield. Todo el esfuerzo que había hecho su equipo para ganar el partido de ida de la semifinales de la Liga de Campeones se fue al tacho con su jugada desafortunada en el último minuto. Cierto es que minutos antes Cech había salvado un gran remate de Gerrard y que la defensa del Chelsea se había batido a gran altura para mantener el marcador en un incierto 1-0 para el Liverpool pese a que sobre el campo los locales se mostraron superiores. En eliminatorias tan cerradas como estas, un gol es una diferencia importante y los 'reds' la desperdiciaron de la manera más tonta: con un autogol del noruego, que en su afán de anticipar un centro se zambulló como delantero y terminó guardando la pelota en su propio arco. Fue un final inesperado y fatídico para un equipo que mereció ganar el primer round de la serie.
Con ese gol, al Liverpool se le cayó la chapa de cuadro copero en el último instante del partido. Ahora el Chelsea tiene doble ventaja de poder cerrar en casa y con un gol de visitante, cortesía del rival. Fue un regalo inmerecido, porque decir que ayer los 'reds' jugaron mejor queda corto: en realidad fueron los únicos que hicieron fútbol ayer en Anfield. El dominio que ejercieron en el mediocampo con Gerrard, Mascherano y Xabi Alonso obligó al Chelsea a practicar un fútbol sin intermediarios, de pelotazos a Drogba durante casi todo el tiempo. Liverpool tuvo una propuesta más integral y logró su recompensa con un gol del holandés Dirk Kuyt, quien remató exitosamente un centro de Mascherano a los 42'.
En el segundo tiempo el cuadro azul intentó ser un poco más creativo, pero incluso así el intercambio de golpes pareció siempre favorable para el Liverpool, que tuvo las chances más claras. Con la tribuna en ebullición --Liverpool tiene una de las hinchadas más fanáticas de Europa--, el escenario del partido de vuelta en Stanford Bridge pintaba favorable para el cuadro más copero de Inglaterra. Hasta que llegó el centro al bulto de Kalou y Riise cometió su 'blooper'. Ahora el Chelsea sueña con su primer final de Champions. Por lo que mostró ayer, sería inmerecida.
PARTIDAZO DE HOY
Barcelona espera al Manchester
Barcelona [AFP / El Comercio]. El único equipo que sigue desafiando el dominio inglés en esta Liga de Campeones, el Barcelona, recibe hoy al Manchester United con la ilusión de llegar a la final y salvar una temporada marcada por otro fracaso en la Liga Española y una severa crisis en el plantel.
La buena noticia para el cuadro catalán es que podrá contar con el portugués Deco, ya recuperado de una lesión que lo tuvo fuera de las canchas por más de un mes. La mala es que no estará Puyol, suspendido. Pero sin duda el duelo central será el que sostengan Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, dos de los jugadores más desequilibrantes de momento.
"No creo que seamos favoritos. Se trata de dos equipos muy fuertes, con calidad, dispuestos a ofrecer un buen partido. Seguro que estamos ante un encuentro equilibrado", dijo el técnico del Manchester, Alex Ferguson. No se lo pierda.