Así de facilito se le puede ganar a Alianza Lima. Y no es que el 'Chino' Rivera sea un genio, pero con enviar a su gente a que le cierren las cortinas a Johnnier Montaño fue suficiente para desaparecer a la oncena completa blanquiazul. Eso se había anunciado en estas páginas para que Pepe Soto no crea que la goleada ante Minero era el despertar de su equipo, pero se la creyó.
San Martín no tuvo la culpa de la gran ventaja que le dio el local, al enviar al campo como titular al colombiano Jorge Serna, simplemente un desahuciado. Él tuvo en sus pies las mejores oportunidades aliancistas por pases excepcionales de Montaño en el primer tiempo, que como ya es costumbre, el delantero no supo resolver.
El ingreso de Renzo Benavides por Serna tampoco fue alentador, porque no es muy distinto en cuestiones de inoperancia. Y San Martín le puso custodia cercana a Montaño, con Díaz, Salas y Pérez, incluso golpeándolo, hasta ablandar y apagar su cerebro. Y chau Alianza.
Más aún, cuando Aguirre fue expulsado junto con Huamán por unos roces infantiles, Rivera envió al campo a Ovelar y Guisazola, hombres rápidos para el contragolpe. Soto ingresó a Carlitos Fernández y Paolo Hurtado, pero nada pudieron hacer desde su posición. Así, San Martín atacó con más confianza y el argentino José Díaz hizo el único gol, rematando desde fuera del área, lejos de las manos de Bologna. Y aunque en Lima parezca que el clima está cambiando, en La Victoria arde como en el infierno.