Por Iván Herrera Orsi
En un extremo del cerco que bordea el terreno en Miraflores, un afiche del sindicato de construcción civil, colocado días atrás, demostraba dotes premonitorios: "¡No más accidentes en obras!", exigía, antes de dar recomendaciones de seguridad. Hoy, el lote, ubicado en la cuadra 13 de la Av. Reducto, está cerrado. Por una rendija se puede ver el forado, los escombros que cubrieron los cuerpos de los obreros, algunas herramientas tan abandonadas como la pericia en la ingeniería.
La empresa J J Ingenieros no siguió los procedimientos adecuados en la construcción del edificio, afirma Javier Piqué, decano del consejo departamental del Colegio de Ingenieros. Lo mismo señala el viceministro de Trabajo, Jorge Villasante.
Según explican ambos, los bloques de concreto que componen la calzadura --el muro que refuerza el perímetro en una excavación para evitar derrumbes-- deben ensancharse progresivamente a medida que la profundidad aumenta. En las partes más hondas, el grosor debe ser de, al menos, un metro.
Esto no se cumplió. Como ha confirmado James Atkins, jefe departamental del Indeci, el ancho de la calzadura que se derrumbó era homogéneo: alrededor de 40 centímetros.
De hecho, Piqué precisa que en fosos tan profundos como este --que descendía por lo menos 10 metros-- lo recomendable es emplear un sistema distinto: el de las pantallas de concreto armado. A diferencia de la calzadura, en ese sistema los bloques de concreto están reforzados por varas de acero y están anclados al suelo a través de un cable.
"Es evidente que ha habido inobservancia de las normas técnicas en cuanto a la calzadura. La excavación no tenía las condiciones técnicas para soportar la carga que se iba liberando", comentó el viceministro de Trabajo. "No ha habido ingeniería en la construcción de las calzaduras; está clarísimo", agregó Piqué.
Fabiola Baca, abogada de la empresa inmobiliaria, admitió que la obra no tenía un ingeniero residente. En su reemplazo, había un arquitecto, tal como lo permite una ley vigente desde el gobierno de Fujimori. Se llama Javier Caravedo Molinari.
Este lunes, los representantes de J J Ingenieros tendrán que informar al Ministerio de Trabajo la manera como operaban. Han sido citados para ese día, a las 8 de la mañana, a fin de que presenten su plan de obra y su plan de seguridad, y que acrediten que los obreros estaban en planilla y tenían seguro contra riesgo en el trabajo, reveló el viceministro.
INHABITABLE
La Municipalidad de Miraflores declaró inhabitable la vivienda contigua al terreno donde ocurrió el accidente, y que resultó dañada por el derrumbe.
El concejo tomó esta decisión luego de que la subgerencia municipal de Defensa Civil calificara de alto riesgo la casa situada en la avenida Reducto 1359.
Según indica la municipalidad en un comunicado, al visitar la casa, sus inspectores encontraron fisuras en una viga, serias rajaduras en algunos muros y una fractura en la losa de la terraza.
Luego del accidente, la municipalidad trasladó a la familia Pinglo, propietaria de la casa afectada, al Hotel La Hacienda, de Miraflores. Posteriormente, la compañía constructora se comprometió con la familia a costearle el alquiler de una vivienda. El Concejo de Miraflores planea solicitar al Colegio de Ingenieros un peritaje para definir si el inmueble puede salvarse o debe ser demolido.
Deudos serían indemnizados
Aunque algunos de los deudos lo han negado, la abogada de J J Ingenieros, Fabiola Baca, asegura que los obreros fallecidos estaban en planilla y contaban con seguro.
Baca fue ayer en la mañana a la Morgue Central de Lima para reunirse con los deudos y coordinar la forma en que se realizaría el sepelio.
Olga Gabriel Ávalos, viuda de Jorge Luis Huapaya, declaró ayer que la inmobiliaria se comprometió a costear el velorio y el entierro. Asimismo, ofreció reunirse posteriormente con los deudos para llegar a un acuerdo respecto del monto de las indemnizaciones.
El cadáver de Luis Bocanegra fue el primero en ser rescatado y el primero en ser retirado de la morgue. Su familia comenzó a velar sus restos la noche del miércoles, mientras continuaba el rescate de las otras víctimas.
Ayer fueron retirados de la morgue los demás cadáveres. El último fue el cuerpo de Huapaya. Sus restos fueron traídos a su casa de San Juan de Miraflores, a las 4:00 p.m.
EN PUNTOS
Reacciones
El alcalde de Lima, Luis Castañeda, pidió aplicar mano dura para los responsables.
Investigación
Detectives de la policía estuvieron ayer en el terreno.
No es la misma
Hay que precisar que la empresa del accidente tiene un nombre parecido a otra: J y J Camet Ingenieros.