Vientos de hasta 20 nudos (38 kilómetros) de velocidad, la corriente costera que ingresa a Paracas por el norte y se dirige luego al noroeste y la particular configuración de la ensenada de Punta Pejerrey impidieron que los 1.500 galones de petróleo derramados al mar el último martes por el buque Cape Knox lleguen a la Reserva Nacional de Paracas (RNP) .
Así lo confirmó ayer el jefe de la RNP, Óscar García Tello, después del monitoreo que realizaron los guardaparques en el mar y en la zona continental, cercanas al puerto don José de San Martín.
"Aunque tendremos que aguardar algunos días para descartar alguna mortandad que se podría presentar eventualmente en algunas especies, ha quedado totalmente descartado un impacto en la reserva", aseguró.
El especialista explicó que personal del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) recogió ayer muestras de agua de mar en un sector adyacente al puerto para ser analizadas.
Además personal de la Capitanía, de la Empresa Nacional de Puertos y especialistas de las empresas Pluspetrol y Cosmos terminaron de extraer anteayer alrededor de 400 galones de combustible.