Pasajeros en trance
Entre las múltiples y polémicas afirmaciones que Edgar Allan Poe hace en su ensayo "The Philosophy of Composition" (Graham's Magazine, 1846) existe una que parece no haber envejecido en lo más mínimo, al menos en lo que al arte del relato breve se refiere. "Si una obra es demasiado larga para ser leída de una sola vez, preciso es resignarse a perder el importantísimo efecto que se deriva de la unidad de impresión, ya que si la lectura se hace en dos veces, las actividades humanas interfieren destruyendo al punto toda totalidad", asegura el escritor estadounidense, y agrega que "parece evidente, pues, que toda obra literaria se impone un límite preciso en lo que concierne a su extensión: el límite de una sola sesión de lectura". Siguiendo el mandato de Poe y guiada también por la necesidad cada vez mayor de crear momentos y espacios de lectura en medio de un ritmo de vida cada vez más agitado e ingrato con la literatura, Editorial Norma ha publicado "Cuentos breves para leer en el bus", antología que, además de entregarnos piezas mínimas que pueden ser disfrutadas mientras viajamos por la ciudad o durante un descanso en el trabajo, esconde algunas obras maestras poco conocidas de grandes escritores como Jack London, Melville, Twain, Katherine Mansfield, Antón Chejov y, por supuesto, del mismísimo inspirador del volumen, Edgar Allan Poe.
Una nueva colección
La Facultad de Estudios Generales de Letras de la Universidad Católica ha lanzado una nueva serie de pequeños y cuidados libros de poesía, prosa y ensayo bajo el título de Colección Underwood. La peculiaridad de los volúmenes es que combinan los trabajos de autores nuevos con los de otros ciertamente consagrados con una naturalidad que vale la pena saludar. Hasta el momento se han publicado "Solidaridad en la convivencia", de Manuel Fernández; "Lo raro es ser un escritor raro", de Mario Bellatin, "Cosas que deja la gente cuando se va", de Gabriela Wiener; "A quién debemos temer", de Carlos López Degregori; "Madureira sabe", de Carlos Yushimito; "Pingüinos del desierto iluminado", de César Manuel Jumpa, y el más reciente: "Playas", de Carlos Calderón Fajardo, que incluye dos espléndidos relatos: "Playa Ballena" y "Playa Negra".
Viaje a Rusia
A fines de los años 90, Janet Malcolm, periodista de "The New Yorker", viajó a Rusia para reconstruir los últimos días de Antón Chejov. El método usado por Malcolm para llevar a cabo su proyecto fue visitar los lugares que sirvieron de escenario para los relatos del autor de "La dama y el perrito" y mezclar sus impresiones de la arquitectura, el clima y la gente de la región con las frases que Chejov dejó para la posteridad en sus cuentos y cartas. Poco a poco, la superposición del presente y del pasado, de personajes reales y ficticios, así como la combinación de los apuntes de Malcolm con los del propio Chejov, consiguen revelar los valores humanísticos que se encuentran en el centro de los relatos del gran escritor ruso. La obra periodística de Malcolm incluye otros títulos imprescindibles, como "En los archivos de Freud" y "El periodista y el asesino".