La de ayer fue una jornada para el recuerdo. Aunque algunos prefirieron la tranquilidad del hogar, muchos limeños acudieron masivamente a centros comerciales, restaurantes, parques o cementerios para festejar a la madre, siempre viva, en el presente o en el recuerdo.
Desde muy temprano, la avenida Áncash, que conduce al cementerio El Ángel ubicado en Barrios Altos, fue cerrada al tránsito vehicular para facilitar el acceso a los peatones. Sin embargo, terminó convertida en una colorida feria, donde los vendedores ambulantes aprovecharon para hacer su agosto en mayo. "Todo sea por la madre", gritaba un vendedor de flores que de esa manera animaba a los transeúntes a comprar discos compactos, artesanías y otras mercaderías.
Las inmediaciones de este y otros camposantos, como Campo Fe, Baquíjano y Carrillo y Presbítero Maestro, lucían abarrotadas por personas que buscaban globos, flores o tarjetas musicales para dejarlos en los nichos. Algunos elevaban oraciones en silencio. Otros, como Inés Ávalos Caldas y sus hermanos, prefirieron cantarle a mamá con guitarra en mano.
MOVIMIENTO COMERCIAL
El parque Salazar, en Miraflores, fue otro de los lugares que registró gran afluencia de público en esta fecha especial. Familias enteras llegaron hasta allí para descansar, mientras que otras decidieron pasar un rato de esparcimiento en las tiendas, los cafés, los cines o la sala de juegos de Larcomar. Otros optaron por recorrer centros comerciales, como el Jockey Plaza o Plaza San Miguel, y complacer a su progenitora comprándole algún capricho.
En pollerías y restaurantes también se homenajeó a mamá. En la mayoría de estos establecimientos se realizaron espectáculos musicales con orquestas en vivo.