Por Fernando Vivas
Debo responder a los blogovidentes de Útero TV, el blog audiovisual de Marco Sifuentes, alias Ocram, quien colgó una entrevista mía en la que me preguntó por todo lo que pasa en la pantalla, desde el bebe que crece en el útero de Tula Rodríguez hasta la imagen de la panza presidencial.
No hay mucho que replicar ni duplicar sobre Tula: estamos, en armoniosa mayoría, de acuerdo con que hay que desterrar prejuicios racistas y clasistas al referir su 'affaire' con Javier Carmona y en que cabe dudar de las declaraciones de la señora Rodríguez. Cada día que pasa, le pesco una nueva mentira.
En lo que no estoy de acuerdo con la mayoría, a juzgar por los comentarios con palo que me dan, es respecto del trato que la TV dispensa a García. Ocram me preguntó por qué la pantalla trata a García mejor que a Toledo y yo le respondí, vagamente, que no tanto. Pues corrijo y aclaro la impresión: Toledo ha sido más maleteado que García.
Pero me reafirmo en que Alan tampoco recibe un buen trato. Si tienen en mente la afable entrevista que le hizo Cecilia Valenzuela (la primera y muy extensa que ha dado en exclusiva a la TV desde que tomó el mando), bórrenla de su balance, pues la pantalla es mucho más vasta que "La ventana indiscreta". Borren también a Canal 7, pues ahí él manda y porque ahí sí pierdo.
Piensen en el botón del saco a punto de estallar sobre el mondongo de 'Galán' García en "El especial del humor". En el humor político, la obesidad remite a la opulencia del poder y el zapatazo talla 69 con el que reparte patadas que, si bien les caen a los corruptos, refuerza la imagen del autócrata compulsivo.
Piensen en el Alan de los noticieros, en esas conferencias de prensa al paso al final de un acto oficial. Aunque no se explicite un punto de vista editorial crítico sobre él, la cámara y la edición lo muestran retórico y ufano.
Sin dárselas de opositora, la TV refleja, cuando poncha a García, la desconfianza y la desaprobación empozada en la mirada del ciudadano promedio hacia las instituciones. El presidente no es una excepción.