Por Alfredo Ferrero. Ex ministro de Comercio Exterior
Resulta evidente que el proceso de preparación de la V Cumbre del ALC-UE y esta misma semana de reuniones, han ido comprometiendo a cada uno de los ciudadanos; siendo que este evento se ha convertido en tema frecuente de discusión en casi todos los niveles sociales. La razón de este suceso radica en las ilimitadas oportunidades que nos puede traer el ser anfitrión de la Cumbre ALC-UE; pero más importante aún, por los temas trascendentales que están siendo e irán a tratarse.
La Unión Europea constituye nuestro segundo socio comercial, exportamos a este bloque cerca de US$5.000 millones y sus inversiones en nuestro país rodean los US$8.500 millones. Si bien, el concretar un TLC CAN-UE (al margen de las dificultades del proceso con Bolivia y Ecuador) traería grandes beneficios para el Perú como el acceder a uno de los mercados más grandes del mundo, la cumbre implica otros temas trascendentales. Así la agenda no solo contiene temas de cooperación económica, diálogo político y liberalización del comercio, sino también desarrollo sostenible, inclusión, medio ambiente y energía, teniendo como algunos de los puntos más importantes la erradicación de la pobreza y el cambio climático.
Sabemos que el Perú viene manteniendo un considerable crecimiento económico en los últimos años. Sin embargo, ese crecimiento debe ir ligado a un adecuado plan de desarrollo sostenible, pues de otro modo el destino de este no estaría necesariamente dirigido a satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y mucho menos la de las futuras. Asimismo, si bien es cierto que las inversiones extranjeras constituyen un mecanismo bastante útil para combatir la pobreza, también lo es que se requieren, además, de ciertas condiciones para sacarle el mayor provecho a estas. La lucha contra la pobreza y el desarrollo se han planteado para la cumbre como temas sustanciales sobre los que se buscarán estrategias políticas y alianzas.
Otra cuestión importante es el asunto de la responsabilidad ambiental y el cambio climático. Esta quinta reunión de jefes de Estado y de Gobierno va a tocar con carácter crucial el tema ambiental; y es que la mayoría está de acuerdo que combatir los efectos del cambio climático debe ser considerado como un tema prioritario para todas las naciones. Resulta pertinente mencionar que quienes se verían afectados en mayor magnitud serían los países subdesarrollados, teniendo en cuenta además que, según estudios, las pérdidas en los países de la CAN debido a los efectos del cambio climático alcanzarían los US$30.000 millones anuales. Es por eso que es necesario que de todas las decisiones que se tomen esta semana en la Cumbre ALC-UE, alguna de ellas responda a un compromiso y acuerdo entre los países desarrollados 'contaminantes' y los países pobres que asumirán las consecuencias de la contaminación de los grandes.
La historia de las cumbres no ha arrojado avances muy concretos; esperamos que esta vez sea diferente. No son suficientes las declaraciones presidenciales altisonantes y pomposas, es necesario pasar a la acción específica y efectiva; los países desarrollados por ser tales tienen un compromiso con el futuro del planeta. Es momento de que empiecen a evidenciarlo. Según PNUD, si todos los habitantes generaran la misma cantidad de gases efecto invernadero de algunos países desarrollados, necesitaríamos nueve planetas.