Por Nelly Luna Amancio
Una broma --contada por colegas de la prensa extranjera-- resume el suplicio de algunos transportistas y viandantes durante la realización de la cumbre. Decían que la reunión de presidentes se llamaba ALC-UE porque el caos vehicular tuvo 'alcuello' a cientos de limeños. Al cierre de calles, como medida de seguridad, se sumaron las obras de última hora que imponían rutas alternas. Sin embargo, la seguridad se garantizó durante toda la cumbre, ayudada, en parte, por los feriados declarados por el gobierno.
Pese a ello, algunos analistas recomendaron mejorar algunos aspectos de cara al foro de la APEC, en noviembre próximo. Y es que una vez más el concepto de seguridad estuvo relacionado con el encierro. En los alrededores de los hoteles donde se hospedaron los presidentes se restringió el libre tránsito. Muchas calles de Miraflores, San Isidro y San Borja y el Centro de Lima permanecieron enrejadas.
Estas medidas de seguridad que desplegaron más de 13 mil policías en la capital fueron calificadas de excesivas por el presidente de la Asociación de Prensa Extranjera, Luis Jaime Cisneros. "Creo que los organizadores tomarán nota y corregirán estos excesos rumbo al APEC", dijo. "Un mayor número de policías no garantiza necesariamente una mejor seguridad", sostuvo también Gabriel Prado, especialista del Instituto de Defensa Legal (IDL). La policía se concentró en la capital y descuidó el resto del país. "Por ejemplo, en estos días, entre Cañete y Chincha solo había seis policías. Más que un enorme despliegue se necesita reforzar la inteligencia operativa", dijo.
En la cumbre que se realizó en Madrid el 2002 un número similar de policías custodió la ciudad pero no se restringió el acceso, ni se cerraron avenidas, ni se impusieron feriados a la población. La estrategia fue distinta: las fuerzas del orden se apostaron en las alcantarillas y en las azoteas de los edificios ubicados alrededor de la sede donde se realizó el encuentro. Desde esas posiciones vigilaban todo.
A la queja de los vecinos afectados se sumó otra, la de la prensa extranjera que protestó por la falta de información en el centro de prensa internacional. Los cables de las agencias dijeron que hubo "mucha comida, pero poca información". Sin embargo, Luis Jaime Cisneros señaló que por lo general en todas las cumbres existe mucho hermetismo. "Siempre en una habrá más o menos información que en otras".