LONDRES [EFE]. El escocés Alex Ferguson afronta la final de la Champions amparado en una carrera con estadísticas de vértigo y en la veteranía que le dan sus 22 años al mando del Manchester United, frente al israelí Avram Grant, un técnico maltratado por la afición y los medios que ha logrado, sin embargo, meter al Chelsea en su primera final de la Liga de Campeones.
En Inglaterra nadie pone en tela de juicio las tácticas que emplea el 'boss' del United. En Old Trafford, sir Alex Ferguson se ha labrado un currículo admirable escribiendo en base a trofeos la historia de un club campeón.
La imagen clásica del escocés es la del técnico serio, poco o nada dado a bromas, que masca chicle sin cesar y celebra cada gol con la pasión de un adolescente.
Con él al frente de los 'Diablos Rojos', este equipo ha visto madurar escuadras campeonas, como la que ganó el doblete en 1994 y cinco temporadas después (en 1999) conseguía el trébol (Liga, Copa y Liga de Campeones).
Es, además, el segundo entrenador más veterano de la historia que llega a una final de la Copa de Europa: mañana tendrá 66 años y 142 días, por detrás del belga Raymond Goethals, con 71 años y 231 días, que lo hizo con el Olympique de Marsella ante el AC Milan, el 26 de mayo de 1993.
Si derrotan al Chelsea en Moscú, el United logrará su tercera Liga de Campeones (las anteriores fueron en 1968 y 1999).
Mientras que de Ferguson nadie espera que demuestre nada, su colega Grant vive una historia opuesta en el Chelsea, un club forjado gracias al talonario sin límites de su dueño, el magnate ruso Roman Abramovich, y al que con frecuencia se le critica un fútbol aburrido y su falta de identidad.
El conjunto de Londres sigue sin digerir bien la marcha de su anterior técnico, el provocador portugués José Mourinho.
Cuando Mourinho, la antítesis más clara de Grant, llegó a Stamford Bridge, su carisma y personalidad excesiva sedujeron a los aficionados e hicieron las delicias de los periodistas.
Mourinho se creó su propio personaje, 100% mediático, y que no podría diferir más de la personalidad discreta y silenciosa del israelí.
La llegada del portugués, además, coincidió con la conversión de los 'Blues' en la nueva fuerza del fútbol inglés en un momento en el que también fueron muchos los que se atrevieron a vaticinar que los días de Ferguson en el Manchester habían llegado a su fin.
La historia demostró que se equivocaban. El escocés reconstruyó el equipo e hizo mucho más que simplemente remendar parches. Suplió de forma exitosa las lagunas dejadas por Beckham, Van Nistelrooy y Roy Keane, cuyas marchas tanto lloraron los hinchas.
En el año del portugués Cristiano Ronaldo, fichado para cubrir la ausencia de Beckham en el mediocampo, y del inglés Wayne Rooney, el United ganaba la decimoséptima corona de la Premier, y la décima durante el glorioso reinado en Old Trafford del escocés. Además, podrían alzarse con otra Champions mañana en Moscú.
Lo que convierte a este club y a su técnico en especiales es su capacidad para desarrollar constantemente nuevas plantillas sin prescindir de una seña de identidad. Algo que no tiene el Chelsea.
El juego ofensivo y vistoso que tanto gusta a Ferguson ha sido elogiado durante esta campaña, aunque su marcha triunfal se edifica en su solidez defensiva. Tan solo han concedido 22 goles en sus 38 compromisos de la Premier, todo un récord para esta entidad, que tiene en el tándem formado por el serbio Nemanja Vidic y el inglés Rio Ferdinand al dúo de centrales más rocoso del país. Otro que ha sorprendido es el francés Patrice Evra como lateral izquierdo, sin olvidar a los centrocampistas Owen Hargreaves y Michael Carrick.
Mientras que el United ha demolido a los rivales con un equipo compacto, coordinado e increíblemente efectivo, el Chelsea ha ido solventando la temporada gracias, en gran parte, a momentos individuales de brillantez.
El trato recibido por ambos técnicos también ha diferido diametralmente. Ferguson cuenta con un respeto incuestionable. Grant, por su parte, ha soportado palos por varios frentes. Ni los seguidores han mostrado simpatías hacia el hombre que reemplazó al 'Especial' (el mote con el que se bautizó a sí mismo Mourinho), ni los medios han dejado de cuestionar sus decisiones.
Curiosamente, la situación no ha mejorado después de que Grant, y no Mourinho, clasificara al club a la primera final europea en su historia. Para muchos, son los frutos de lo que sembró su antecesor.
TEMPORADA 2008-09La Champions 2008-09, a un día de conocerse el campeón de la presente edición 2007-08, ya está prácticamente confeccionada en cuanto a qué clubes la integrarán. Faltan algunas plazas por decidirse, como la que concierne a una Escocia que aún debate si su ganador es el Rangers o el Celtic, pero ya se sabe cuáles son los 15 clubes que entrarán directamente en la fase de grupos: Bayern Múnich, Bremen (Alemania); Real Madrid, Villarreal (España); Manchester, Chelsea (Inglaterra); Inter, Roma (Italia); Lyon, Burdeos (Francia); Porto, Sporting (Portugal); Cluj (Rumanía); PSV Eindhoven (Holanda) y Rubin Kazan (Rusia).