Por FernandoVivas. Periodista
Si 'Popy' Olivera viviera --políticamente, digo, pues vivo y coleando en algún lado está-- diría que el único cáncer que hay que extirparle a Fujimori es el de la corrupción. Y, aunque desafiaría la corrección política con esa frase, yo sonreiría comprensivo.
Sin embargo, no hay que descartar que el presidente reo tenga una lesión cancerosa, y si es así, le deseo una exitosa cirugía y una pronta recuperación. Soy de los que quieren verlo cumpliendo la pena que le imponga el vocal supremo César San Martín y espero que sea prisión efectiva lo suficientemente severa como para que pueda, al cabo de unos años salir, libre y con salud para reconciliarse con el país.
Pero, sin biopsia mediante, no sabemos si tiene algo maligno en la boca y tampoco lo sabía "La Razón" el martes cuando, a toda tinta, gritó en su portada "¡Fujimori está con cáncer!".
La responsabilidad del temerario y patético titular, además del diario, la han de tener Keiko Fujimori y Carlos Raffo, líderes del alarmismo fujimorista que tanta acogida tiene en "La Razón". Pues muy mal debe pensar este par del futuro de su líder, y mucha angurria deben tener respecto a su propio futuro, para atreverse a exponerlo irresponsablemente a tan incómodo trance. Me temo que Keiko Fujimori, al dar cuerda a la noticia y hablar desde Nueva York de una lesión 'precancerosa', está confirmando que es capaz de matar periodísticamente a su padre con tal de recibir más aliento en su camino a la candidatura presidencial. Por un lado, y esto suena filial, querrá atenuarle el agobio judicial presionando por trato humanitario y un indulto; pero por otro, está pidiendo su anticipo de herencia política con este razonamiento: "Mi papi está mal, asuman de una buena vez que yo soy su heredera".
Felizmente, tamaña angurria no es compartida por su tío Santiago, que ha hecho declaraciones moderadas llamando a la serenidad de los exámenes médicos. El congresista Alejandro Aguinaga, médico de Fujimori, tampoco ha afirmado que haya cáncer.
El peruano Élmer Huerta, autoridad mundial en oncología, dijo en RPP que las leucoplasias son malignas en un 3% y que el 20% de casos se debe al virus del papiloma humano que causa el cáncer en otras partes del cuerpo.
La justicia dispone de todos los recursos para diagnosticar y, si es necesario, operar, pues quiere a un reo saludable en el banquillo. Si los que años atrás, cuando su líder era presidente, negaron que tuviera cáncer, hoy promulgan que lo tiene sin siquiera saberlo; están revelando tal desesperación ante el desgaste y las revelaciones del megajuicio, que habrían decidido, figurativamente, empezar a matarlo. Y, para colmo, le echan la culpa del 'fujimoricidio' a la democracia.