La recarga del fondo de estabilización de los precios de los combustibles, que mantiene a raya la inflación, tuvo ayer dos revelaciones. La primera vino del ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, cuando afirmó que el Gobierno no contemplaba quitar el subsidio a las gasolinas de menor octanaje, las más usadas en el transporte urbano. Menos aun al diésel. Por lo tanto, estos combustibles no subirán.
La segunda revelación fue del presidente de Osinergmin, Alfredo Dammert. Dijo que, como consecuencia del subsidio a los combustibles, el precio por galón de las gasolinas de 95 y 97 octanos en el Perú era comparativamente un sol más bajo que los costos internacionales. Por esta razón, --acotó-- si las refinerías decidieran realizar algún ajuste a sus precios, sería por este monto.
Dammert explicó que tal era la cantidad aproximada por la cual el fondo de estabilización había estado compensando a las refinerías por cada galón, antes de que se decidiera eliminar el subsidio a las gasolinas más caras.
Al respecto, el presidente de Petro-Perú, César Gutiérrez, dijo el martes que esta empresa no realizará un aumento en los precios de estos combustibles, ya que no tienen una participación importante en su canasta de productos. En el caso de Repsol, sus ejecutivos afirmaron lo mismo.
Actualmente, los únicos productos que gozan del subsidio del Estado son las gasolinas de bajo octanaje (90 y 84), el diésel y, en especial, el gas licuado de petróleo. Durante la última semana, la compensación del Gobierno a las refinerías para que estas no subieran sus precios locales fue de S/.86 millones.
Pero el alza de los precios del petróleo ha obligado al Gobierno a aprobar un nuevo desembolso, de S/.200 millones, para alimentar el fondo de estabilización. Funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (entidad que administra los recursos de este mecanismo) estiman que el monto recibido ayer duraría unas tres semanas, debido a las alzas constantes de la cotización internacional del crudo, y luego se tendría que solicitar un desembolso adicional al Ministerio de Economía para compensar a las refinerías.
PRECIO DEL CRUDO
Pero la preocupación de los funcionarios del MEM continúa. Ayer el precio del barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), el principal referente en el mercado estadounidense, llegó a sobrepasar los US$135 en la Bolsa de Nueva York. Sin embargo, al final del día se replegó y se ubicó en US$130,51 por barril.
El crudo Brent, que fija los precios en Europa, y cuyo producto es más barato, por ser más pesado y sulfurado, subió hasta US$135,14, pero también se replegó y cerró la sesión en US$130,51.
Pese a esta pausa en las alzas del precio de cierre, analistas del petróleo insisten en que el precio seguiría al alza, hasta llegar a US$150, lo cual, viendo las actuales circunstancias (debilidad del dólar y especulación), no está lejos de ser real.