Muy pronto podría materializarse la idea de instalar una sede descentralizada de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) en la Ciudad Blanca. Luego de realizadas las primeras conversaciones entre el presidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén Benavides, y el director de esa entidad, Hugo Neyra, ayer se inspeccionaron los posibles lugares donde la BNP podría tener su sede.
Así, Guillén, las asesoras de la Biblioteca Nacional Martha Hurtado y Verónica Díaz, y algunos gerentes regionales de Arequipa recorrieron dos casonas del centro de la ciudad.
La primera es aquella donde nació y vivió el ilustre ciudadano arequipeño Juan Manuel Polar, ubicada en la esquina de las calles Zela y Santa Catalina, y que se considera de propiedad de la Universidad Nacional de San Agustín (aunque tiene un litigio con un copropietario).
El otro local, el que tiene más posibilidades de alzarse como sede de la BNP, es el convento de San Francisco. En una parte del mismo funcionó, hasta hace una década, el colegio San Francisco que luego fue trasladado.
El lugar se encuentra bastante deteriorado tras el terremoto del 2001 y en él viven cuatro sacerdotes que se han mostrado interesados en que el local de la BNP funcione allí.
El gerente regional de Planeamiento, Miguel Ocharán Pichu, señaló que las dos casonas podrían ser útiles. La primera serviría para instalar ambientes administrativos y la segunda para salas de lectura.
BIBLIOTECA VIRTUAL
La idea, señaló Ocharán, es dotar a la ciudad de una biblioteca virtual con bibliografía especializada en Arequipa, además de un espacio físico donde se pueda incluir unos 15.000 ejemplares del siglo XVIII, los cuales se encuentran guardados en el convento.
Asimismo, aseguró que se analizará la posibilidad de restaurar el convento y parte del ex colegio con el fin de formar un gran centro cultural y turístico, similar al convento de Santa Catalina o a los Claustros de la Compañía.