Por Elkin Sotelo C.
La noticia de un enfrentamiento entre algunos barristas de Alianza y jugadores blanquiazules pospartido ante San Martín fue negada por fuentes oficiales del club, como el delegado Luis de Souza Ferreira. En cambio, la versión extraoficial murmura que sí hubo una lamentable pelea en la que el golero Enrique Bologna llevó la peor parte tras recibir cinco goles en contra en el Callao.
Y ayer Alianza salió a la cancha y saludó a las cuatro tribunas con soltura, pero en ese rito característico de ir al encuentro del Comando Sur a pocos metros, no acudió el argentino. Extraño síntoma con los que se puede atar algunos cabos sueltos.
Tampoco fue un inicio cómodo para José Soto en su último partido como cabeza de grupo de uno de los peores momentos de Alianza en su historia. José Gálvez tenía gente con ganas de demostrar, como Johan Sotil y el argentino Claudio Velásquez, atacante muy aguerrido, y sobre los primeros minutos se perdió un gol frente a Bologna que habría significado más desgracias.
En la réplica, Alianza elaboró una jugada a través de Johnnier Montaño, quien no se dejó quitar la pelota en el área chimbotana, y cuando quiso definir, Jahirsino Baylón se cruzó en su camino y lo estorbó. Aguirre tomó la pelota y se abrió paso para poner el primer gol íntimo después de segundos de angustia.
En relación con el humillante partido de mitad de semana, Alianza estuvo más despierto y dispuesto al sacrificio en la marca. El mismo Bologna tuvo una jugada en la que apostó su vida para evitar su caída. Eso sí, arriba los goles seguían siendo fallados por Baylón y Aguirre, aunque este último se reivindicaría y de qué manera.
SUPO GOLEAR
En el segundo tiempo, Alianza mejoró porque Montaño encontró más movimiento de Carlos Fernández y Paolo Hurtado, en mejor nivel. Entonces se animó a jugar y su desequilibrio llevó a que el 'Zorrito' pudiera anotar su segundo gol.
José Soto tomó confianza y tuvo lucidez para reconocer que Hurtado se encontraba adolorido y cansado, por lo que lo reemplazó con Faiffer, otro grone dispuesto a la entrega. También, en un gesto mediático, Soto creyó conveniente que ingresara Waldir Sáenz, a quien la tribuna le guarda un cariño especial, mezcla de gratitud y simpatía, pero también con bastante recelo por la evidente falta de fútbol que caracteriza al histórico hoy en día.
Sobre los últimos 15 minutos del partido, Alianza fue un equipo que podría estar peleando la punta del torneo, con Marko Ciurlizza llegando a todos los cierres, Arakaki siendo invulnerable y Jhoel Herrera en papel de lateral brasileño. Pero no. Ni siquiera los tres puntos de ayer ni el 'hat trick' de Aguirre pudieron hacer que se pasara por alto la lamentable campaña que viene cumpliendo el más popular de los clubes en esta temporada.
Las malas contrataciones, el desatino para nombrar a un comando técnico y los desacuerdos entre su directiva siguen siendo el principal cáncer que ataca las fibras aliancistas que pretende corregir de ahora en adelante.
El punto de quiebre debería darse en este momento, pensando más en el futuro de la institución que en las personas. Del actual plantel apenas debería permanecer el 20% de jugadores, y aunque le duela en el alma, Carlos Franco debería fumigar el club para no desangrarse; es decir, darse cuenta de que jugadores históricos ya no aportan grandes cantidades de energía a un equipo que pretende ser campeón.
DISPUTA POLÍTICA
En medio del triunfo aliancista, todavía estuvo el grupo de socios opositor a la gestión de Carlos Franco repartiendo polos a los hinchas en los que se distinguió la frase "Elecciones ya".
Estos socios, liderados por Augusto Claux y Fernando Farah, aprovecharon que el club estuviera en la lona para avivar el fuego de sus intereses de llegar a la presidencia. Hace poco ofrecieron su ayuda a Carlos Franco para sacar del hoyo al Alianza, pero nada se concretó. El 0-5 fue el pretexto perfecto para vapulear en el piso a la actual directiva, que por sí sola ya anda a la deriva.
Tampoco es positivo lo de Carlos Franco, quien, tercamente, insiste en rodearse de una comisión de fútbol que ya ha mostrado una ineficacia olímpica para dar un diagnóstico del equipo. El presidente podría dar una muestra de cambio llevando a la comisión del club a algún ex jugador que sepa realmente de fútbol y pueda identificar lo que sirve de lo desechable. Eso lo engrandecería; incluso, denotaría algo de modernidad.
EL PRÓXIMO TÉCNICO
Serán tres semanas en las que no habrá fútbol local debido a los partidos de la selección peruana, y Alianza está apurado por conseguir al nuevo entrenador. Ayer Carlos Franco declaró que está en tratativas con dos técnicos extranjeros y que en los próximos días se podría llegar a un acuerdo con alguno de ellos.
"En la conferencia de prensa dije que se trataría de un profesional que ha dirigido a su selección y que tiene experiencia en divisiones menores. Pues bien, voy a cumplir mi palabra y en el transcurso de la semana podremos presentar al nuevo técnico", dijo el presidente, quien confirmó: "He hablado personalmente con Richard Páez (venezolano) y Nelson Acosta (uruguayo, naturalizado chileno) y se está elaborando un contrato en el que no se habla de conseguir un título, sino de reformas mayores en el club".
En el caso de Acosta, tiene contrato vigente con Everton y le va de lo mejor, mientras que Páez se encuentra sin equipo y tiene absoluta disponibilidad para viajar.