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ENTREVISTA. ARMANDO CAVERO GUERRERO

"Ellos saben mejor que nosotros qué paradigmas se deben romper"

El presidente del comité organizador afirma que la apertura cultural de los jóvenes --que va desde la cumbia hasta la globalización-- generará una plataforma para hacer mejores empresarios

Por Luis Felipe Gamarra

"Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para el porvenir". La frase podría haberse escrito hoy y quizá podría escribirse mañana. Pero la dijo Hipócrates de Cos alrededor del año 420 a.C. Para acortar eternas brechas como esta, existe la CADE Universitaria, que reúne a 500 universitarios con diversos empresarios, expertos y políticos. Organizado por decimocuarta vez consecutiva por el Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE), con el auspicio de la Asociación Ferreyros, con el mismo espíritu que la CADE empresarial, la CADE Universitario 2008 intentará poner sobre el tapete temas alrededor del desarrollo económico y social, con el objetivo de transformar el cambio generacional en un elemento que aporte competitividad al país.

¿Cree que existe un divorcio entre lo que se enseña en las universidades y lo que exige el mercado laboral?
Existe, pero tenemos la percepción de que está cambiando. Por ese motivo empezamos con la conferencia de la doctora Luenv Morell, directora de relaciones universitarias de HP para América Latina. Ella va a tratar el tema de competencia en un mundo plano, para entender qué competencias nuevas requiere el mercado, para así comparar eso con la oferta de las universidades y los institutos superiores. Los universitarios verán qué necesitan, qué deben exigir.

¿Para poner sobre el tapete qué es lo que necesitan los universitarios el comité organizador de la CADE Universitaria está integrado por algún universitario?
El comité organizador está integrado por diez personas que, en función del momento político, social y económico actual, determinan cuál es el tema a tocar. Creamos un concepto central y desarrollamos un programa con las conclusiones a las que llegamos.

¿Pero está integrado por algún universitario?
No, porque creemos que la CADE es un aporte de las empresas a los universitarios. Tratamos de definir cuáles son, desde el punto de vista empresarial, los conceptos que deberían entrar en el ambiente universitario para que los alumnos se adapten a los requerimientos de las empresas. Para acortar el divorcio del que hablamos, tratamos precisamente de darles información de qué es lo que las empresas esperan de ellos, para que los estudiantes participen sin que esto parezca un sermón.

¿La estructura de la CADE empresarial es la misma que la de la CADE Universitaria?
No. En la primera se va a escuchar, en esta se viene a participar. Cada sesión termina con veinte o treinta minutos de preguntas y respuestas. Se arman grupos de trabajo, se discute mucho y se llegan a muchas conclusiones. Recogemos todo en un informe que formará parte del primer punto que se tocará en la próxima CADE empresarial. Allí rompemos con el paternalismo. Si bien no somos padres, queremos ser tutores para los alumnos.

¿Tomaron en cuenta las conclusiones de anteriores CADE universitarias para ver la evolución de la percepción que poseen los jóvenes sobre las empresas?
No, porque cada CADE tiene un tema central diferente y se llegan a conclusiones diferentes.

Pero ¿no habría sido útil saber a qué conclusiones se llegaron en anteriores CADE para armar el tema central en función de las perspectivas de los jóvenes?
Lo que hacemos al comienzo y al final de la CADE Universitaria es hacer una encuesta con ayuda de Apoyo. Hacemos preguntas para ver cómo evolucionó la percepción durante y al final del evento. Los resultados se comparan con los de años anteriores para ver cómo han evolucionado las respuestas en diversos sentidos.

Uno de los principales invitados debe ser el ministro de Educación, José Antonio Chang, y los rectores de universidades, para tratar el tema de la brecha entre enseñanza y mercado laboral.
El ministro de Educación no está invitado. El año pasado invitamos al acto de clausura al primer ministro, Jorge del Castillo. Fue una cosa espectacular. No sé si sucederá otra vez. Hemos invitado al presidente Alan García y al primer ministro. El ministro de Educación tiene la tercera prioridad.

Siendo la educación uno de los principales problemas para que los jóvenes se inserten en el mercado laboral de manera competitiva, ¿no sería importante que el ministro escuche lo que los jóvenes esperan de sus universidades?
Habría sido importante. Lo que pasa es que las conclusiones de todas estas mesas se comparten con las instancias más relevantes. El año pasado el tema fue el desempleo y se entregó una memoria al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. El IPAE es un 'think thank', un centro de investigación y pensamiento. Como no somos ejecutivos en el sentido público de la palabra, no podemos hacer más allá de entregar conclusiones a las autoridades pertinentes. Pero sí sirve para la agenda de IPAE y los programas que manejamos.

La CADE Universitaria se realiza ininterrumpidamente desde 1995. ¿Desde esa fecha alguna de sus recomendaciones se ha tomado en cuenta para adoptar políticas educativas concretas?
Ese tema no lo manejo.

En ese sentido, ¿esperan que esta CADE sea distinta?
Por supuesto. Como comité organizador esperamos que esto no termine en papel mojado en tinta. Esperamos mayor cobertura, más difusión. Con los vientos renovados en el Poder Ejecutivo, las ganas de pensar diferente, esperamos que esta CADE se pueda aprovechar más en ese sentido.

En base a las conclusiones comparativas que desarrolló Apoyo al finalizar cada CADE, ¿cómo ha evolucionado el optimismo de los jóvenes respecto del futuro?
La información histórica no la manejo. Pero eso es parte de la encuesta que haremos. Va a haber preguntas sobre expectativas, optimismo, percepción de la política, la economía, si se van a ir del país, si van a hacer su carrera en el Perú. Hay una mejor economía y tenemos que ver cómo eso ha impactado .

¿Hubiera sido útil saber un poco más sobre la evolución del optimismo de los jóvenes desde la década del noventa para realizar la presente CADE Universitaria?
No tengo esa información, pero creo que este año va a ser crucial para determinar eso. La organización de las cumbres, las noticias que se publican. Estimo, haciendo de brujo, que va a haber más interés en quedarse que en irse.

¿Cree que las universidades están formando a técnicos que van a trabajar en empresas en vez de emprendedores que quieren hacer sus propias empresas?
Por el lado de IPAE tenemos una escuela de empresarios. En IPAE formamos gente para generar su propio puesto de trabajo y hacer puestos de trabajo. Pero no formamos a cualquier emprendedor. Preparamos emprendedores con valores, que traten bien a su gente, que sepan que tienen responsabilidades sociales. Parte de esta CADE busca reunir a emprendedores jóvenes con los estudiantes. Poner sobre el tapete sus casos de éxito para que desinteresadamente expliquen cómo desarrollaron sus negocios. Tenemos el caso de Azucena Gutiérrez, gerenta de la juguería Disfruta, empresa que está por ser franquiciada. El caso de Eduardo Ponce, de Phantom Music, que combate la piratería abriendo tiendas de discos. El tercero es el de Carla Sáenz, ex cadeísta universitaria, que es profesora del Departamento de Filosofía de la Universidad de Carolina del Norte. Ella contará cómo la ayudó la CADE a lograr sus metas.

¿Hay jóvenes que parecen no ser tan optimistas?
Siempre habrá polaridad entre el encantado y el desencantado. La labor social de entidades recientemente creadas para combatir la pobreza, la mejor distribución del ingreso, son los grandes temas, pendientes de este y todos los gobiernos. Tampoco vamos a regalar la plata. Lo sabe el presidente García. Nos faltan muchas cosas para ser completamente optimistas, pero siento que estamos mejorando. Es una lástima que exista gente desencantada.

Para algunos jóvenes incluso los empresarios son los malos de la película.
Eso es culpa del mensaje político que siempre buscó un chivo expiatorio. Desde los sesenta hasta los noventa, la corriente de la Cepal de esa época, el socialismo, tuvo a los empresarios como 'punching ball'. Ahora todo parece volver a su cauce normal, más equilibrado.

¿Qué cree que van a aportar los jóvenes a los empresarios?
Los jóvenes están menos contaminados por parámetros, menos limitados, más frescos en sus enfoques, menos dramáticos frente a los problemas. Tenemos que aprender de ese empuje y de esa adrenalina que ellos tienen.

LA FICHA
Nombre: Armando Cavero.
Profesión: Economista.
Estudios: Universidad Católica del Perú.
Edad: 54 años.
Situación familiar: Casado.
Cargo: Presidente del comité de CADE Universitaria 2008.
Organización: Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE). Además es socio de Southmark.

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